¡Felicidades! Tu bebé está a punto de nacer. Aunque esta es la semana en la que debería producirse el parto, algunos embarazos se retrasan. Tu médico te hará pruebas al menos dos veces por semana para controlar que todo está bien, y si lo ve necesario, provocará el parto.
Tu bebé está a término. Tiene el tamaño completo y está listo para nacer. Su longitud generalmente varía entre 48 y 53 cm y su peso puede estar entre los 3 y 4,5 kg. Depende del sexo, normalmente los niños son más altos y pesan más.
La mayor parte de la vermix (la grasa que lo cubre) ha desaparecido aunque pueden quedar algunos restos en sus pliegues.
Lo más probable es que tenga pelo y uñas largas, de hecho puede haberse rasguñado.
Los huesos del cráneo de tu bebé todavía están separados y se quedarán así para permitir a los huesos comprimirse bastante para caber por el canal de nacimiento durante el parto (las fontanelas que se cierran meses después de haber nacido).
Cambios en la madre
¡Esta semana por fin conocerás a tu bebé que has estado esperando durante meses! Cualquiera de estos días puede comenzar el parto. De todas formas, a pesar de los avances médicos, es imposible saber con exactitud el día en que nacerá, sobre todo si estás equivocada con la fecha en que concebisteis al bebé. Pero aún sabiendo la fecha exacta, hay embarazos que se retrasan hasta la semana 42. Si el médico lo ve necesario, provocará el parto.
¿Quieres ver cómo?
No te preocupes si tu bebé no nace exactamente en la semana 40. Esta fecha es sólo una fecha estimativa, pero por lo general sólo el 5 % de los bebés nacen en la fecha esperada.
Puede que sientas tu piel tirante y con picazón. El cuello uterino se ha ablandado en preparación al parto, tu vientre ha descendido. Las contracciones podrán ser intensas pero no te confundas: las verdaderas son uniformes. Para diferenciarlas debes tomar el tiempo durante una hora y anotar el momento en que comienza cada una y su duración. Éstas deben ser cada vez más fuertes y frecuentes y deben durar entre 30 y 60 segundos.
Debes ir al hospital cuando tengas contracciones cada 5 minutos o menos, si rompes la bolsa o si tienes una hemorragia fuerte.
¡Mucha suerte y felicidades con el nuevo bebé! Te deseamos mucho éxito en la tarea que tienes ahora: Ser madre.