Es el patronímico del griego helios, "sol". Representa al rey de la luz, el más brillante y luminoso, y por defecto la vida.
En la mitología griega son muchos los nombres que se le han adjudicado al Sol; Apolo, Febo, Sol...
Aquellos que lo llevan se caracterizan por su fuerza de cara a los demás y por su resplandor social. Su uso femenino ha sido una moda en Italia.