Literalmente su etimología significa "mi juez es Dios". Aquel que lleva el nombre se distingue por su apropiada noción de lo justo, suele ser una persona que hace honor a la bondad y a la sabiduría. Daniel fue uno de los profetas mayores y un anacoreta catalán que fue martir en Gerona. Variantes: Daniella, Daniele, Danijela, Danette, Danila, Dania, Danit, Danyelly, Danusa.