La primavera ha llegado y trae un año más molestias a todos los alérgicos a cualquier tipo de polen que, según ciertos estudios, son más cada año.
¿Qué es la polinosis?
Es el término con el que se designa al conjunto de enfermedades alérgicas causadas por la hipersensibilidad al polen.
Es una enfermedad estacional ya que aparece solo en la época del año en la que germinan las nuevas plantas, es decir, en la primavera; de ahí que se la conozca también como alergia primaveral o fiebre del heno.
Sus síntomas principales son conjuntivitis, erupción, rinitis, estornudos constantes, sinusitis, malestar general, problemas para dormir y, en algunos casos, asma.
El mejor tratamiento son los antihistamínicos, que reducen los molestos síntomas de la polinosis. Para aquellas personas que sufran alergias graves, además, se recomienda vacunarse.
Este año, peor que nunca
Las alergias han ido aumentando un 10% cada 10 años en los últimos años. Es un fenómeno cada vez más habitual que afecta a gran parte de la población, en mayor o menor grado.
Además, el calor prematuro de este año y la falta de lluvias han provocado que muchas plantas florezcan antes de lo normal, lo que podría conducir a una temporada de alergias larga e intensa.
Donald Leopold, presidente del departamento de biología ambiental y de los bosques del Colegio de Ciencias Ambientales y Silvicultura de la Universidad Estatal de Nueva York, en Syracuse, apuntó que arces, sauces, álamos, chopos y otras especies de plantas leñosas que florecen a principios de primavera y que son importantes contribuyentes a las reacciones alérgicas han florecido antes que nunca.
Consejos para los alérgicos
Además de medicarse con antihistamínicos, existen una serie de recomendaciones a seguir para paliar las molestias causadas por la fiebre del heno:
- Evitar parques y lugares en los que abunden las plantas acusantes de la alergia.
- No realizar deporte al aire libre en los días de sol y viento y en lugares con abundancia de polen.
- Mantener cerradas las ventanas tanto de casa como del coche para evitar la entrada de polen.
- No secar la ropa al aire libre, ya que las partículas de polen pueden quedarse impregnadas en la misma.
- Antes de irse a la cama, pulverizar la habitación con agua para que el polen que pueda haber entrado se deposite.
- Vacunarse antes de la temporada de alergias si el médico así lo prescribe.
- Comer y dormir bien para tener las defensas fuertes.
- No fumar en espacios cerrados ni permitir que otros lo hagan.
Hola, tengo una niña que acaba de cumplir tres años. Desde que nació ha sido mala para comer, imposible, hecho que tanto los pediatras a los que la he llevado y yo hemos asimilado como su carácter. Mi problema actual es que consigo que coma poco aunque triturado, pero se niega a comer cosas sólidas. Ella mira el plato, sólido o triturado y como no le entre por el ojo dice que no le gusta, negándose a probarlo. Las comidas todas son una tortura finalizando en vómitos la mayoría de ellas, vómitos que ella misma se provoca (desde que nació, no es ahora). No tiene nada ni intolerancias ni alergias, ni regurgitaciones, nada, ya que se le han hecho todas las pruebas que la pediatra ha considerado. Incluso durante una temporada le dimos (mi pediatra me lo recetó) Antianorex, para que al menos no ya que comiera más, porque no lo hizo, pero si que no formara los potreos para la comida. Pero claro no la íbamos a estar medicando eternamente. El problema actual es que la pediatra me ha dicho que tiene que masticar, porque es bueno para su estómago y muelas y es imposible que lo haga, pero no ve conveniente que la niña siga con tratamientos para que le abra el apetito, porque ella al fin y al cabo come. Una amiga me ha hablado que hay especialistas que enseñan a los niños a comer, y que la lleve al logopeda, pero el logopeda es para el lenguaje. ¿Qué especialista es al que la tengo que llevar?. Yo lo que quiero es que al menos pruebe las comidas no pido que sea una glotona, si necesita menos comida que otro no hay problema, el problema es que lo rechace todo por instinto. En el colegio por supuesto la comida que le echo ni la prueba, todo lo más algo de batido, el resto me dice que lo tira a la papelera. En la guardería ha estado en comedor por si aprendía, pero no lo hizo y no la expulsaron por como es para comer porque lo peleé, ya que las monitoras intentaron incluso anular el comedor por no tener que darle de comer. Pero en el colegio no la he querido apuntar porque ahí ya no están encima de ella y la pediatra este año no me lo ha recomendado. Mide 98 centímetros y pesa 12 Kilos. Gracias por todo
- Pregunta al pediatra