La Navidad es el periodo de reuniones por excelencia, donde toda la familia se junta para celebrar estos días y pasar las fiestas unidos. Sin embargo, en las familias con padres separados o divorciados surge un verdadero dilema en estas fechas: ¿qué hacer con su hijo?, ¿con quién de los dos progenitores pasará la Navidad?, ¿cómo le afectará?
La celebración de las fiestas navideñas en hogares con padres separados, en ocasiones, se complica seriamente ya que al pequeño le gustaría pasar la Nochebuena con su papá y no con su mamá, le gustaría que las celebraran todos juntos o preferiría quedarse en la casa en la que vive habitualmente. Aunque en algunos casos, la división de la Navidad para pasar unos días con la familia paterna y otros con la materna no conlleva ningún problema con el niño, en la mayoría de las situaciones éste no tiene tiempo de encontrar su lugar, acostumbrarse y sacar provecho a la reunión. Otros padres, si han tenido una separación amistosa, deciden unirse para celebrar las fiestas por el bien del pequeño; sin embargo, hay que tener cuidado, ya que el niño puede confundirse, sobre todo cuando son menores de 10 años, y pensar que papá y mamá van a volver a vivir juntos.
Además, recuerda que no es para siempre, y en unos días tendrás a tu pequeño de vuelta en casa para terminar de disfrutar de las fiestas. Asimismo, comenta Sonia Macías, “seguramente va a haber oportunidades para que el otro miembro pueda estar lo más cercano posible al niño y, si tenemos la suerte de que eso pueda ocurrir, hay que aprovecharlo. Por ejemplo, una llamada de teléfono para que le cuente qué le han traído los Reyes, saludarle al comenzar el año, escribir una carta a su papá o mamá o recibirla de ellos contándoles cómo lo están pasando en las vacaciones, etc.”.
Fuente: Sonia Macías, Psicóloga: sonimacias@yahoo.es.
Redacción: Silvia Paredes
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