Definición:
Formación sólida resultante del proceso de coagulación de la sangre. Puede producirse en respuesta a una injuria física (traumatismo, quemadura,), infecciosa, inflamatoria, tumoral, asociada a diversas enfermedades hematológicas, etc.
Tratamiento:
A veces se deshacen solos. La mayoría de las veces es necesaria intervención quirúrgica.
Síntomas:
Los correspondientes a la enfermedad o accidente que haya provocado el coágulo.