Para que los niños comiencen desde pequeños a amar los libros y cultivar el hábito de la lectura, se puede desarrollar una estrategia sustentada en incentivar al niño y descubrirle el maravilloso mundo que encierra cada libro.
Para ello, los expertos sugieren:
- Leer frecuentemente a los niños desde que son pequeños.
- Leer diferentes libros a la semana e ir incrementando el número poco a poco
- Evitar que vean mucho la televisión y/o que nos vean hacerlo a nosotros. Es fundamental enseñar con el ejemplo
- Llevarles a bibliotecas o librerías y descubrirles títulos interesantes
- Explicarles que nosotros también leemos mucho en nuestro trabajo
- Utilizar juegos con letras, palabras y abecedarios.
- Animarles a que vean programas y series de televisión educativos
- Enseñarles a buscar libros en las librerías o bibliotecas que se adapten a sus gustos y a su edad.
- Retomar libros que representaron dificultad para el niño, para que vea los avances que logra día a día.
- Celebrar el número de libros leídos haciendo algo que al niño le guste, por ejemplo, por cada 10 libros leídos ir al cine.
- Elogiar al niño por los libros que lee y hacer que sea consciente de los progresos que ha hecho y de todo lo que está aprendiendo.
- Animarle a participar en talleres de lectura, de escritura o de teatro.
- Comprarle programas multimedia que refuercen su competencia del lenguaje con ejercicios adaptados a su grado de desarrollo, no sólo en lectura, sino en lenguaje u ortografía.
- Mostrar interés por los libros que lee y preguntarle qué es lo que ha aprendido o qué cosas han llamado su atención.
- Tener libros infantiles a mano por toda la casa, en el salón, en su habitación, e incluso en el baño.
- Llevar algún libro para leer para aprovechar los tiempos de espera, como cuando vamos al médico.
- Animar al niño a que lea a sus hermanos o familiares menores que él.
- Llevar libros como parte del equipaje cuando nos vayamos de vacaciones.
- Incitarle a leer carteles o revistas infantiles.