Definición:
Es la vuelta a la boca de alimento contenido en el estómago o el esófago después de que el bebé haya comido o si le han movido mucho.
Tratamiento:
No mover demasiado al bebé después de comer; acostarle boca arriba con la cabeza más alta que el resto del cuerpo; no tumbarle inmediatamente después de la comida; intentar que no ingiera mucho aire. Sólo en casos graves se recurre a la cirugía. El reflujo suele mejorar al cambiar a alimentos sólidos.
Síntomas:
Si la cantidad expulsada es escasa, poco frecuente y va acompañada de un eructo es una simple regurgitación y se resuelve espontáneamente al crecer el niño. Pero sin son habituales y abundantes, pueden repercutir en el crecimiento del bebé. Además, el ácido puede llegar a irritar la mucosa del esófago e incluso la laringe.