Definición:
Enfermedad frecuente en el verano que se caracteriza por lesiones vesiculosas y ulcerativas en la boca de los niños, afectando el paladar (lengua), la faringe, las amígdalas, etc.
Tratamiento:
Antipiréticos, ingestión abundante de líquidos y alimentos blandos, fríos y dulces como la gelatina, el yogur, y los helados.
Síntomas:
Fiebre alta, vómitos, diarrea, dolor de garganta, y babeo abundante entre 2 y 7 días.