¡Afina tu búsqueda!
Claudita quería mucho a los animales y un día se encontró una paloma que tenía una de sus alas heridas y no podía volar. Se acercó con todo cuidado y tomándola entre sus manos se la llevó a su casa hasta que sanara y pudiera nuevamente volar. Allí la metió en una caja de cartón con unos géneros
Undía que el agua se encontraba en su elemento, es decir, en el soberbio mar, sintió el caprichoso deseo de subir al cielo. Entonces se diriguió al fuego. ¿Tú podrías ayudarme a subir al cielo? El fuego aceptó y con su calor, la volvió m&aac
Por unas tierras perdidas en el aquilón del hemisferio, vivía una niña morena que suspiraba por tener unos padres. Abandonada desde su nacimiento en una aldea arisca y lluviosa compartía la vida de unos campesinos. Compartir es mucho decir. La pobre niña estaba al cuidado de la casa y de la granja d
Sobre la verde orilla del río había crecido un bello lirio. Alta y erguida sobre su tallo, la flor reflejaba sus blancos pétalos en el agua, y el agua quiso apodrarse de ella. Cada onda que pasaba se levaba consigo la imagen de aquella blanca corola, y transmitía
Érase una vez un pequeño monstruo que jugaba y jugaba feliz en la ciudad. Vivía con su familía entre los humanos que los querían y aceptaban. En el mundo, hay muchos niños, muchas plantas y muchos animales muy diferentes entre sí. Así que ent
Érase una vez una abuelita que vivía con sus tres nietas. Las tres niñas ayudaban en las tareas del hogar por el cariño que sentían a su abuela. Un día la abuelita les dijo que en cuanto acabaran cada una de ellas su faena de la casa, podían bajar a la bodega a merendar pan con miel. Al poco rato l
El Señor Castaño vivía en un parque muy tranquilo. Rodeado de otros árboles, algunas flores y muchos niños era un árbol feliz. Le gustaba despertarse por las mañanas y estirar sus ramas para que sus hojas recibieran los primeros rayos de sol. Y es que, el Señor Castaño, estaba tremendamente orgul
erase una vez un grupo de mandarinas que jubaban en el parque, y cenaban esn sus casitas y al dia siguiente iban al coler, pero de pronto,mientras cantaban un dia, vieron pasar a un grupillo de plátanos que se acercaban haciendo piruetas y bailando....por lo tanto aunque al principio tuvieron
El coche correpasillos con divertidas bolas saltarinas El primer coche deportivo para tu bebé Asiento amplio y firme para sostener niños pequeños mientras se deslizan y desarrollan sus habilidades...