La faringitis es una de las principales causas de consulta en pediatría durante la época invernal. El frío altera la normal función de las defensas del aparato respiratorio, provocando un aumento de esta patología.
Es una inflamación de la faringe, la cual se encuentra en la parte posterior de la garganta, entre las amígdalas y la laringe. Los virus son la causa más común de faringitis, aunque algunas bacterias, como los estreptococos del grupo A, pueden llevar a una amigdalitis estreptocócica en algunos casos.
Síntomas: El síntoma principal es un dolor de garganta muy intenso. Otros síntomas pueden abarcar: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, erupción cutánea, ganglios linfáticos inflamados en el cuello.
Qué puedes hacer: Es importante evitar los antibióticos cuando un dolor de garganta se debe a la infección por un virus, dado que no ayudan y usarlos fortalece las bacterias para que se vuelvan resistentes a los antibióticos.La mayoría de los dolores de garganta se terminan pronto. Entretanto, los siguientes remedios pueden ayudar: beber líquidos calientes con miel, hacer gárgaras con agua tibia con sal, tomar pastillas para la garganta (solo niños mayores), usar humidificadoresdurante la noche para aliviar la garganta seca.
Cuándo acudir al pediatra
Estas enfermedades normalmente se curan completamente en una semana y no presentan problemas, pero ante cualquiera de estos síntomas, debéis acudir a Urgencias:
- Si la fiebre aumenta bruscamente o es muy elevada (por encima de 40 ºC).
- Si sus vías respiratorias están muy obstruidas y no puede respirar.
- Si le sale un absceso alrededor de las amígdalas o por detrás de la faringe.
- Si no para de llorar en toda la noche y no puede dormir.
- Si los mocos o la tos le impiden comer durante más de un día.
Prevención
Existen una serie de medidas de higiene y hábitos de vida que reducen las posibilidades de contraer estas enfermedades infecciosas. Te recomendamos que las sigas para no pasarte el invierno entre jarabes, termómetros, pañuelos de mocos y salas de Urgencias:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Consumir alimentos ricos en vitamina C que fortalecen el sistema inmunitario (cítricos, tomates, verduras frescas…).
- Enseña a tu hijo a no compartir chupetes, cubiertos, vasos, etc. con otros niños, estén enfermos o no.
- Hay muchas plantas y hierbas naturales que se utilizan como estimulantes de las defensas naturales para evitar infecciones. Entre ellas destacan la equinácea, el propóleo, el tomillo y la levadura de cerveza. Los niños menores de 2 años no deben tomar hierbas. Consulta antes a tu pediatra.
- No permitas que se fume delante de tu hijo en espacios cerrados, y menos aún en vuestra casa.
- Ventila frecuentemente las habitaciones.
La prevencion es un factor fundamental, y la construccion de buenos habitos tambien, pero ahora la aestoy pasando de san judas con la fiebre alta e mi hija