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Vídeo- Consejos para el último trimestre del embarazo, de Crio Cord videos en TodoPapás

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En esta charla no se va a hablar de alimentación, nos vamos a centrar en la pelvis, fundamental de cara al parto. Vamos a hablar e métodos de control del color no farmacológicos de cara al parto; del periné y del masaje perineal para evitar las episiotomías y los desgarros.

Empezamos con el periné. El periné es el conjunto de piel y de músculos que quedan entre la vagina y el ano. Es lo que se va a distender cuando salga la cabecita del bebé. Estos músculos están entrelazados, son los músculos del suelo pélvico. La musculatura del suelo pélvico sujeta tres vísceras situadas entre el pubis y el coxis: la vejiga, el útero y el recto. Durante el embarazo sujetan el peso del bebé, por eso son tan importantes.

La pelvis está formada por una serie de huesos unidos entre sí que varían entre la pelvis femenina y la masculina. Cambia la disposición de los huesos y el agujero. Estos huesos están unidos por articulaciones que permiten el movimiento. Uno de los cuidados del último trimestre es moverse. Aunque al final del embarazo moverse cuesta más, es importante moverse: andar, balancearse… ayuda a que la pelvis no esté rígida y sea una pelvis más móvil y más flexible y que el parto sea más fácil.

La cabeza fetal también ayuda durante el parto ya que sus huesos no están fusionados y se pueden acoplar unos sobre otros para entrar al canal del parto.

Para ayudar a que la cabeza fetal entre por el agujero de la pelvis hay que moverse durante el embarazo y durante el proceso de dilatación. Los movimientos tienen que ser suaves y cortos.

Durante el proceso de dilatación hay que estar de pie, ayudándonos de la fuerza de gravedad el bebé se va encajando. La mejor manera es andar, tanto en casa primero como luego en el paritorio. También se puede subir escaleras acompañados de alguien, se pueden subir normales o de lado.

Si estamos tensas podemos tomar un baño para relajarnos. Otra opción es colgarse apoyada en nuestra pareja y balancear la pelvis. Mirando hacia él o de espaldas rotando la pelvis. Todos estos movimientos alivian el dolor y ayudan a que el bebé se encaje. También aceleran el proceso.

También hay posturas sentada. Se puede usar la pelota de pilates con movimientos suave de delante hacia atrás, de un lado a otro y rotatorios.

Si tenemos puesta la epidural, como la sensación de movimiento está bloqueada, es difícil mantenerse de pie. Para ello se pueden usar cojines especiales (lentejas) que obligan a tener la espalda recta y, al ser inestable, rotar. Se puede usar también tumbada en la cama y permite bascular la pelvis. O sentada en la cama en posición de indio, cambiando las piernas de posición…

Tanto con epidural como sin ella el parto progresa mejor si movemos la pelvis.

Otra posición es de cuclillas o cuadripedia. Así la pelvis se abre más y permite un mejor acoplamiento de la cabeza fetal. También nos podemos poner de rodillas apoyadas sobre el balón.

Al descansar es bueno tener una almohada entre las piernas para facilitar la apertura de la pelvis y relajar un poco la zona de la espalda.

Antes los paritorios eran un poco más agresivos, hoy ofrecen un aspecto más relajado y agradable. Por eso se permite también entrar a una persona al paritorio que debe ayudar a la mamá a estar relajada y tranquila. Algunos paritorios actualmente tienen bañeras para la dilatación, mecedoras para el balanceo, pelotas, etc.

Las camas de parto también han evolucionado. Antes era más rígidas, hoy permiten cambiar de postura.

 Una vez finalizado el periodo de dilatación hay que empujar. Es la fase más activa y dura. Aquí la posición también cuenta y depende de la mamá pero también del bebé. El personal médico nos ayudará a buscar la mejor postura.

Es importante pensar cómo queremos que sea nuestro parto e incluso llevar el Plan de Parto. Se tiene que respetar siempre y cuando todo vaya bien.

El proceso de parto es algo natural en que apenas hay que intervenir si todo va bien. Pero el miedo libera determinadas sustancias a la sangre de la madre que compiten con la oxitocina, dificultando o parando el parto.

El parto duele, se puede usar la epidural pero a veces no se llega a tiempo de ponerla o no funciona, por lo que hay que tener plan B. Medios para aliviar el dolor como las “pastillas contra el dolor del parto” del Ministerio de Salud: respeto a la mamá en el proceso de parto, ambiente íntimo y conocimiento por parte de la mamá durante todo el proceso.

El aspecto afectivo influye mucho en cómo vaya el parto.

Para disminuir el dolor, por tanto, podemos movernos durante todo el embarazo y el parto y apoyarnos en la persona que nos acompaña en el paritorio.

Darse calor con un saco de semillas o en el agua alivia el dolor.

El masaje y las caricias también relajan. La persona que entra en el paritorio puede colocar las manos en el final de la espalda o moverlas mientras la mujer se balancea de manera sosegada y tranquila. Así se alivia y disminuye la tensión.

Las técnicas de relajación y respiración también funcionan, como la técnica progresiva de Jacobson.

La siguiente parte de la charla es el masaje perineal. El masaje perineal es una técnica de estimulación de la zona que aumenta la elasticidad de toda la zona del periné de tal manera que se relajan los planos musculares de cara al parto, a la salida de la cabeza fetal. Sí se reduce el riesgo de episiotomía y de desgarros.

A partir de la semana 32 se puede realizar. Si se hace antes no pasa nada. Lo más importante es la constancia, hay que hacerlo todos los días para que luego realmente sea efectivo.

Para llevarlo a cabo hay que elegir un lugar cómodo e íntimo. Se debe dar antes un baño de agua caliente y vaciar la vejiga. Nos lavamos bien las manos, con las uñas cortas. Nos ponemos un lubricante hidrosoluble o un aceite vegetal (rosa mosqueta, almendras…). Se introducen bien los dedos pulgares, 3 o 4 cm, y se presiona hacia abajo con los dos dedos, luego presionamos hacia los laterales y deslizamos los pulgares desde los laterales hacia abajo, dibujando como una “U”. El masaje puede escocer o molestar ligeramente, pero doler no. Si duele, hay que bajar la presión. A continuación se hace un movimiento de estiramiento desde dentro hacia afuera, como un amasamiento.  Y con los dedos que quedan fuera se hacen movimientos circulares. Rodeando el periné de manera circular. Tumbadas se llega y si no, nos puede ayudar nuestra pareja. Este, con el  dedo índice y el dedo corazón, y lubricante en ellos, hace un movimiento como de una “U”. La mamá marca el ritmo. Es una fricción lenta y delicada.

Nunca hay que presionar arriba para evitar infecciones de orina.

Hay que estar relajadas. Está contraindicado en infecciones activas (herpes vulvares, condilomas, verrugas…).

En embarazos de alto riesgo, como placentas previas, amenazas de parto prematuro, también está contraindicado.

En vivirlamaternidad.com se puede encontrar toda esta información.

La tercera parte de la charla trata sobre conservar las células madre del cordón umbilical. En el tejido del cordón hay células madre. Las células madre son las células precursoras de otras células.

Cualquiera de nosotros estamos formados por más de 200 tipos diferentes de células.

Las células madre se forman dentro de los huesos, principalmente dentro de los huesos largos. Se forman y salen al torrente sanguíneo para cubrir el puesto de células que hayan desaparecido ya que hay una renovación constante de las células del cuerpo. También las podemos encontrar en la sangre periférica, aunque hay muy pocas, y en el recién nacido hay una proporción bastante destacada.

La sangre del cordón se puede congelar durante mucho tiempo. Estas células son las más jóvenes de todas.

Las células madre son células indiferenciadas.

Hay tres posibilidades: desechar esa sangre, guardarla en banco público o guardarla en un banco privado.

Las células madre se pueden extraer también de los huesos pero las del cordón son más jóvenes, tienen capacidad de multiplicación, no están contaminadas y se obtienen mucho más fácilmente.

Una vez cortado el cordón, del interior se saca la sangre y se puede cortar también un trozo del propio cordón para tener las dos reservas de la sangre: la célula madre hematopoyética que es la formadora de las células de sangre (glóbulos rojos, plaquetas y células de defensa)  y de la gelatina que protege el cordón llamada gelatina de Wharton, las células mesenquimales.

Estas células nos permiten tratar enfermedades o problemas del sistema sanguíneo, y podríamos llegar a plantearnos otras disciplinas médicas (traumatología, sistema digestivo, respiratorio…) porque podríamos llegar a reparar el tejido dañado.

Actualmente se están tratando más de 70 enfermedades, la mayoría hematológicas. Enfermedades graves que afectan a la producción de células sanguíneas.  Hay otras enfermedades que se están probando en ensayos, como la diabetes o la parálisis cerebral. En el futuro servirán sobre todo en medicina regenerativa: esclerosis múltiple, regeneración de cartílago, enfermedad de Crohn, etc.

Estas células de deben almacenar en un sitio líder, de calidad, confianza, solvente, seguro y con experiencia.

El laboratorio de Crio Cord está en Bélgica, especializado en conservar este tipo de células. Laboratorio biotecnológico de última tecnología. Es el número 1 a nivel europeo.

Ya ha habido varios casos de éxito gracias a sangre conservada en Crio Cord.

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