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Vídeo- Lactancia materna videos en TodoPapás

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¡Felicidades papás! Ya estáis en casa con vuestro bebé, y es el momento de disfrutar de esta nueva etapa de vuestra vida. La tranquilidad y el sentido común serán vuestros mejores aliados.

Todo está preparado para recibir al bebé, aunque no está de más recordar que necesitaréis pañales en abundancia, utensilios para su higiene y el cuidado del ombligo y un termómetro para controlar la temperatura.

Durante los primeros días, es muy importante favorecer la recuperación de la madre. Procura descansar cuando tu bebé duerma, y a lo largo del día, buscar algún rato para ti. Sobre todo si has elegido alimentar a vuestro bebé con lo más adecuado para su desarrollo: la leche materna. Además de ayudarle a crecer y estimular sus defensas naturales, establecerás con él un vínculo afectivo muy estrecho.

Para dar el pecho escoge un lugar tranquilo y agradable. Lávate las manos antes de cada toma y asegúrate de            que tu bebé está bien despierto antes de darle el pecho. Ten a mano todo lo que vayas a necesitar durante la toma. Es bueno beber agua a medida que el bebé mama para reponer líquido y ayudar a la producción de leche.

¿Cuál es la mejor postura? Sin duda, la que te sea más cómoda. Tú sentada con la espalda bien apoyada y el bebé estirado. Sitúa a tu bebé estirado frente a ti y en contacto con tu cuerpo, con los pies hacia el pecho contrario del que está mamando.

Posición de rugby: haz pasar a tu bebé por debajo del brazo correspondiente al pecho del que va a mamar, de manera que sus pies queden a tu espalda.

Los dos estáis estirados. Esta postura te será muy cómoda si el parto ha sido por cesárea o cuando sientas que necesitas descansar.

Para que tu bebé se agarre bien al pecho, rózale los labios con el pezón; abrirá bien la boca abarcando también buena parte de la aréola. Fíjate en que su nariz quede por encima de tu pecho para que pueda respirar con facilidad.

La duración de cada toma dependerá del ritmo del bebé. Al terminar se soltará espontáneamente. Déjale vaciar la mama completamente ya que la composición de la leche va variando a lo largo de la toma, siendo la del final la más rica en calorías. Además, evitarás posibles congestiones mamarias y estimularás la producción de leche. Y recuerda, alterna en cada toma el pecho por el que empieza a mamar.

La lactancia materna no debe seguir un horario fijo sino que debe ser a demanda de tu bebé.

Después de cada toma, enderezar al bebé y mantenerlo erguido, apoyado sobre el hombro para que expulse el aire que ha tragado durante la succión.

Lo mejor, una dieta sana y con abundantes líquidos. Durante la lactancia el aporte de líquido debe aumentar ya que tus necesidades también aumentan. El agua es el principal componente de la leche materna. en este periodo no debes seguir ningún régimen de adelgazamiento.

Una ducha diaria con agua y jabón bastará para el cuidado de las mamas. Seca muy bien la aréola y el pezón para evitar que se agrieten y maceren. La lactancia materna resulta muy beneficiosa tanto para el bebé como para ti. ¡Disfrútala al máximo!

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