Ser infeliz
Cuento › Clásicos
Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...
Cuento › Clásicos
Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...
Cuento › Animales
Una viejita tenía una huerta que era una maravilla. Allí encontraba uno todo: rabanitos, culantro, tomates, zapallitos y chayoticos tiernos, lechugas. Pero la viejita comenzó a encontrar...
Cuento › Animales
Cerca de la casa está el parque donde cada día vamos a dar una vuelta en bicicleta, junto con varios amiguitos de la misma cuadra. Las condiciones ya las conocemos: tener cuidado...
Cuento › Animales
Nací en el campo en casa de un señor que tenía crianza de perros de raza. Allí con mis cinco hermanos estaba yo junto a mi madre esperando el día que vinieran por nosotros o alguna...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre rico que se ocupaba en el comercio. Quedó viudo con una hija y esta hija era una niña muy linda: parecía una machita por lo rubia y lo blanca que la había...
Cuento › Clásicos
Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza...
Cuento › Príncipes y princesas
...Y la Cenicienta se casó con el hijo del rey. Unos meses más tarde falleció el monarca; los cortesanos alzaron al príncipe sobre un pavés, y un heraldo gritó desde el balcón...
Cuento › Dragones
Según cuentan por allí, hace muchos años, en el Bosque Ilusión, allá donde viven esos exóticos duendecillos de piel verde como esmeralda aconteció una extraña historia. Vivió...
Cuento › Príncipes y princesas
La mujer del leñador se levantó esa mañana muy temprano, pues quería ir al bosque a recoger moras para hacer una tarta para su querido marido, ya que era su postre favorito. Así...
Cuento › Amor
Aquel día habÍa sido especial para Cristina, tenía toda la felicidad del mundo porque había pasado su cumpleaños y los regalos habían sido muchos y muy bonitos. Estaba cansada...
Cuento › Clásicos
El cóndor estaba sobre una roca. Mirando con sus alas plegadas el gran valle iluminado. Cuando nahuel lo encontró. El ave se dio cuenta que era él, pero siguió en su posición. Detrás...
Cuento › Clásicos
Nena tenía los rizos rubios y un par de ojos suaves que parecían dos violetas abiertas. La abuela la llamaba "mi sol"; el abuelo, "la reina" , y la vieja criada encontraba para...
Cuento › Naturaleza
En un país muy lejos de aquí, había una vez un rey ciego que tenía tres hijos. Lo habían visto los médicos de todo el mundo, pero ninguno pudo devolverle la vista. Un día pidió...
Cuento › Clásicos
Mis hijos siempre me pidieron que les inventara cuentos o que transformara en gracioso, aquellos ya conocidos. Hoy, los que les voy a contar, es una mezcla de fantasía con realidad,...
Cuento › Naturaleza
TRES PEQUEÑOS ARBOLES Erase una vez en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles juntos soñando sobre lo que querían llegar a ser cuando fueran grandes. El primer arbolito...
Cuento › Navidad
Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque; un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación,...
Cuento › Clásicos
Constanza vive en un pequeño pueblo de un país muy lejano, donde el sol es el gran amigo de los hombres, vive con sus padres que son personas muy pobres en una casita de barro en...
Cuento › Clásicos
El viejo Haakon cuidaba cierta Ermita. En ella se veneraba un crucifijo de mucha devoción. Este crucifijo recibía el nombre, bien significativo de "Cristo de los Favores" Todos...
Cuento › Clásicos
Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla. Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual,...
Cuento › Aventuras
La pequeña Lisa se aburría mirando por la ventana; llovía y llovía sin parar, y Lisa no podía salir a pasear. Se quedó dormida de aburrimiento y entró en un mundo de sueños....