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Resultados mas relevantes sobre "Cuanto debe comer mi nino" en TodoPapás

El conejito y la navidad

Cuento › Navidad

Era principios de otoño cuando nació una camada de conejitos de la conejita Mamá Pipa. Fueron un total de siete conejitos, y entre ellos, había uno muy especial con dos manchas...

El fantasma justiciero

Cuento › Miedo

Lucas y Ana estaban sentados alrededor de la mesa esperando, como cada día, a que su madre les sirviese la comida. -          ¡Échame...

El Estofado del Lobo

Cuento › Animales

  El Estofado del Lobo Había una vez un lobo al que le gustaba comer más que cualquier otra cosa en el mundo. Apenas terminaba una comida, empezaba a pensar en la próxima. Un...

El rey y la mariposa

Cuento › Clásicos

No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...

Reencuentro

Cuento › Clásicos

REENCUENTRO -¿Desde hace cuánto dice que lo buscan? - preguntó el Frinklin cronomorfo mientras subíamos por la verde ladera de la montaña. - Desde hace mucho tiempo - contesté....

Rompelotodo

Cuento › Clásicos

Marta vivía, como han vivido muchos de los niños de los cuentos, con su madrastra. Esta madrastra se llamaba doña Policarpa del Pésimo-Carácter y con esto está dicho que era mujer...

La oveja negra

Cuento › Animales

La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...

El sol y el niño triste

Cuento › Clásicos

Jamás hubo lugar más espléndido ni época más propicia que la que vivía la hermosa ciudad de Daduiz. No había ciudadano triste ni comida ajena; todo cuanto daba el mundo era dado...

Los siete cuervos

Cuento › Animales

Había una vez, hace ya mucho tiempo, un matrimonio que tenía siete hijos y ninguna hija. Esto era siempre motivo de pena para aquellas buenas gentes, porque les hubiera encantado...

Sin amo sin casa sin nombre

Cuento › Clásicos

Esta es la historia de un perrito que no tenía, amo y naturalmente no tenía casa, y por supuesto no tenía nombre. Cuando yo lo conocí, que ya para entonces tenía las tres cosas,...

Ser infeliz

Cuento › Clásicos

Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...

Simon el mago

Cuento › Hadas y duendes

Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...

El sastrecillo valiente

Cuento › Aventuras

No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...

La tia dolor de muelas

Cuento › Clásicos

Qué de dónde hemos sacado esta historia? ¿Quieres saberlo? Pues la hemos sacado del barril que contiene el papel viejo. Más de un libro bueno y raro ha ido a parar a la mantequería...

Los tres pelos del diablo

Cuento › Clásicos

Érase una vez una mujer muy pobre que dio a luz un niño. Como el pequeño vino al mundo envuelto en la tela de la suerte, predijéronle que al cumplir los catorce años se casaría...

El monte de las animales

Cuento › Miedo

La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté...

La miel silvestre

Cuento › Naturaleza

Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para...

Los gritos de las ranas

Cuento › Clásicos

Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció....

Macario

Cuento › Clásicos

Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció....

Un mundo magico

Cuento › Hadas y duendes

Cuando niña, siempre fantaseaba con un mundo lleno de grandes emociones. Gracias a las locas historia de mi abuelo. Mis padres siempre lo recriminaban por que me llenaba la cabeza...

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