Un regalo del cielo
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Clásicos
Rufo era un travieso conejito que vivía con su mamá en el campo. Su madre era muy buena con él. Hacía todo lo posible para que nunca le faltara nada. Si el conejito tenía hambre,...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Clásicos
Érase una vez una ola chiquitita, chiquitita, que estaba triste. ¿Qué te pasa?, le preguntaban los cangrejos cuando salían de la arena al retirarse las aguas del mar. Que nunca...
Cuento › Animales
Hubo una vez una oruguita a la que nadie quería porque, según la gente, era muy fea. El sapo se reía cuando la veía arrastrarse viscosamente por donde él y sus amigos estaban,...
Cuento › Naturaleza
En el cielo se dibujan un dragón, una Osa y su hija. ¿Nunca os habéis parado a pensar por qué están ahí? ¿Por qué están dispuestas de esa forma? Pocos conocen la historia,...
Cuento › Animales
La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...
Cuento › Príncipes y princesas
Había un rey que tenía una hija. Un día en que estaba la reina peinando a la princes, le encontró un piojo en el cabello. - Mira padre, - dijo la princesa, - el piojo que...
Cuento › Clásicos
En Nochebuena un niño miró fijamente a Santa y le dijo: "Quiero saber tu secreto". Le susurro al oído: "¿Cómo lo haces, año tras año? "Quiero saber cómo, mientras viajas dejando...
Cuento › Príncipes y princesas
Hace mucho tiempo había un rey que tenía un hijo muy valiente. Un día le dijo el príncipe a su padre: -Padre, voy a salir por el mundo en busca de aventuras. El rey se negaba a...
Cuento › Clásicos
Jamás hubo lugar más espléndido ni época más propicia que la que vivía la hermosa ciudad de Daduiz. No había ciudadano triste ni comida ajena; todo cuanto daba el mundo era dado...
Cuento › Aventuras
Que bien que se está aquí! ¿verdad?, dijo la Maga Cuenta Cuentos tendida en una verde colina. Shiiiii, se está genial..., dijo en un suspiro de plenitud, estirándose todo y con...
Cuento › Miedo
La Bruja despertó de su sueño de varios siglos, se desperezó largamente y ya en pie se miró en el espejo y dijo: -¡Qué suerte! Estoy tan horrible como siempre. No, mejor aún....
Cuento › Animales
Hallándose un rey de cacería en un gran bosque, salió en persecución de una pieza con tal ardor, que ninguno de sus acompañantes pudo seguirlo. Al anochecer detuvo su caballo y...
Cuento › Clásicos
Esta es la historia de un perrito que no tenía, amo y naturalmente no tenía casa, y por supuesto no tenía nombre. Cuando yo lo conocí, que ya para entonces tenía las tres cosas,...
Cuento › Clásicos
Cuando ya eso se había vuelto insoportable -una vez al atardecer, en noviembre-, y yo me deslizaba sobre la estrecha alfombra de mi pieza como en una pista, estremecido por el aspecto...
Cuento › Hadas y duendes
Entre mis paisanos criticones y apreciadores de hechos, es muy válido el de que mis padres, a fuerza de bravos y pegones, lograron asentar un poco el geniazo tan terrible de nuestra...
Cuento › Aventuras
Había una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba mucho sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfacía sólo con tenerlo, él necesitaba, además, que...
Cuento › Animales
Allá una vez hizo la tuerce que tío Conejo se enamoró de tía Venada al mismo tiempo que tío Tigre. Y tía Venada, yo no sé si de miedo o porque de veras le gustaba, al que correspondía...
Cuento › Clásicos
Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Pero un día se enfermó, y los médicos le dijero que solamente yéndose...