Wali y la alforja mágica.
Cuento › Aventuras
Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....
Cuento › Aventuras
Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....
Cuento › Clásicos
Erase una vez una guja de zurzir fina y puntiaguda, que se creía ser una aguja de coser. -Fíjemse en lo que hacen y manéjenme con cuidado, decía a los dedos que la manejaban,...
Cuento › Clásicos
Erase un principito que no quería estudiar. Cierta noche, después de haber recibido una buena regañina por su pereza, suspiró tristemente, diciendo: ¡Ay! ¿Cuándo seré mayor...
Cuento › Clásicos
Era una mujer que tenía tres hijas. Y tenían en el jardín una mata de albahaca y cada día una de las hermanas salía a regarla. Un día salió a regar la mata de albahaca la hija...
Cuento › Amor
Había una vez un niño de siete años de edad, que vivía con su padre en una remota población rodeada por grandes montañas. Todas las mañanas después de tomar el desayuno acompañaba...
Cuento › Miedo
Érase una vez una niña llamada Patricia a la que le encantaba irse a jugar lo más lejos posible de su madre. Su madre siempre le decía: Patricia, no te vayas muy lejos. Pero Patricia...
Cuento › Aventuras
Erase una vez un detective llamado Anxo. Como todos los días, Anxo tan pronto se levantaba se ponía a ordenar sus cosas en su habitación. Un día, mientras hacía ésto oyó un grito...
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Clásicos
No había duda; era inútil forjarse ilusiones: ¡la reina se había extraviado!... Tampoco podía caber duda acerca de otra verdad, tan palpable y evidente como la anterior: ¡el rey...
Cuento › Clásicos
Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...
Cuento › Clásicos
Había un rey que tenía un hijo, y cuando éste llegó a la edad casadera, dijo a sus padres: - Quiero casarme con la mujer más hermosa del mundo. Así es que voy a recorrer el mundo...
Cuento › Animales
Había una vez, una recóndita y exhuberante selva, en la que no había rey. Nadie Gobernaba a los animales, ni imponía normas, ni ayudaba a solucionar los conflictos que surgían...
Cuento › Navidad
No lo creí. Los ángeles tenían cosas más importantes que hacer con su tiempo que observar si yo era un niño bueno o malo. Aun con mi limitada sabiduría de un niño de siete años,...
Cuento › Clásicos
Marta vivía, como han vivido muchos de los niños de los cuentos, con su madrastra. Esta madrastra se llamaba doña Policarpa del Pésimo-Carácter y con esto está dicho que era mujer...
Cuento › Animales
Había una vez un oso, un osito con la piel de lana color azul celeste, que vivía con un niño rubio, muy blanco, de pupilas muy verdes y sonrisa clara, tan clara, que parecía un...
Cuento › Clásicos
Érase una vez una ola chiquitita, chiquitita, que estaba triste. ¿Qué te pasa?, le preguntaban los cangrejos cuando salían de la arena al retirarse las aguas del mar. Que nunca...
Cuento › Clásicos
Jamás hubo lugar más espléndido ni época más propicia que la que vivía la hermosa ciudad de Daduiz. No había ciudadano triste ni comida ajena; todo cuanto daba el mundo era dado...
Cuento › Clásicos
Había una vez... en el fondo del más azul de los océanos, un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca....
Cuento › Miedo
Había una vez una viuda de buen pasar, que tenía una hija. La muchacha era hermosa y la madre quería casarla con un hombre bien rico. Se presentaron algunos pretendientes, todos...
Cuento › Miedo
La Bruja despertó de su sueño de varios siglos, se desperezó largamente y ya en pie se miró en el espejo y dijo: -¡Qué suerte! Estoy tan horrible como siempre. No, mejor aún....