La Luna y el campesino Jacinto
Cuento › Naturaleza
Érase una vez, hace mucho, muchísimo tiempo, una noche de cielo negro y estrellado, la luna que lucía en lo alto del cielo como una brillante bola blanca tuvo un aparatoso accidente:...
Cuento › Naturaleza
Érase una vez, hace mucho, muchísimo tiempo, una noche de cielo negro y estrellado, la luna que lucía en lo alto del cielo como una brillante bola blanca tuvo un aparatoso accidente:...
Cuento › Príncipes y princesas
Había una vez un pequeño reino que se llamaba Lolimburgo. El Rey que se llamaba Juan Porquesemeantoja, se casó con una reina llamada Cristina Porquemedalagana. De esa unión nació...
Cuento › Aventuras
Érase una vez una ciudad donde no existían los colores y todo el tiempo estaba lloviendo. En ella vivía un niño que se llamaba Sergio. Sergio, que era un niño muy listo y muy...
Cuento › Naturaleza
Alguien me contó una linda historia acerca de las estrellas, sí, esas lucecillas traviesas que adornan el cielo con un mágico manto de luz. No se sabe de nadie que lograra contarlas...
Cuento › Aventuras
Había una vez un pequeño ratón que salió de su madriguera a buscar comida; en una calle común y corriente se encontró con un gato hambriento que era de la iglesia y lo empezó...
Cuento › Navidad
Era la noche de Navidad y en todas las casas las familias se disponían a celebrar la Nochebuena. De pronto, en el silencio de la noche, se oyó un fuerte ruido en la calle. Algunas...
Cuento › Miedo
Había una vez una niña que se llamaba Julia. Julia tenía miedo de muchas cosas; tenía miedo en la oscuridad, tenía miedo de quedarse sola, también tenía miedo cuando...
Cuento › Clásicos
Un dia el bueno del carpintero llamado gepetto decidio alla en Florencia crear un muñeco de madera para que le hiciera compañia..comenzó atrabajar y se le apareció un hada madrina...
Cuento › Navidad
Era una nochebuena muy fria, y la gente estaba de aqui para alla en la calle, tapada con enormes bufandas En la casa de Manuel habian puesto todo muy bonito, tenían incluso dulces...
Cuento › Clásicos
Hubo una vez un emperador que era muy presumido, sólo pensaba en comprase vestidos... Tenía un grupo muy numeroso de sastre que constantemente le hacía nuevos ropajes, porque...
Cuento › Clásicos
Erase una vez una guja de zurzir fina y puntiaguda, que se creía ser una aguja de coser. -Fíjemse en lo que hacen y manéjenme con cuidado, decía a los dedos que la manejaban,...
Cuento › Clásicos
Un abuelo y su nieto salieron de viaje con un burro. El nieto había pasado las vacaciones con su abuelo y ahora volvía a casa de sus padres para empezar nuevamente el colegio. A ratos,...
Cuento › Animales
Estaba el gato aburrido en su sillón atusando su hermoso pelo, cuando vio por el rabillo del ojo a su vecino el ratón que correteaba por la cocina. Haciendo honor a...
Cuento › Clásicos
Había en una aldea lejana dos animalitos que vivían en sus casitas, una frente a otra. Uno de ellos se llamaba don Cigüeño Zanquilargo. Su vecino, don Zorillo Chungoncete, era un...
Cuento › Amor
Erase una vez una gato que tenia muchisima hambre y salio a la calle a ver si encontraba algo de comer,recorrio calles y calles y solo habia encontrado una espina de pescado sin nada...
Cuento › Clásicos
Marta vivía, como han vivido muchos de los niños de los cuentos, con su madrastra. Esta madrastra se llamaba doña Policarpa del Pésimo-Carácter y con esto está dicho que era mujer...
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Clásicos
Esta es la historia de un perrito que no tenía, amo y naturalmente no tenía casa, y por supuesto no tenía nombre. Cuando yo lo conocí, que ya para entonces tenía las tres cosas,...
Cuento › Aventuras
No hace mucho tiempo que existía un humilde sastrecillo que se ganaba la vida trabajando con sus hilos y su costura, sentado sobre su mesa, junto a la ventana; risueño y de buen humor,...
Cuento › Animales
Nunca vimos en los animales de casa orgullo mayor que el que sintió nuestra gata cuando le dimos a amamantar una tigrecita recién nacida. La olfateó largos minutos por todas partes...