El camello y Zeus
Cuento › Animales
Sentía el camello envidia por los cuernos del toro, y quiso obtener los suyos propios. Para esto fue a ver a Zeus, pidiéndole le regalara a él unos semejantes. Pero Zeus, indignado...
Cuento › Animales
Sentía el camello envidia por los cuernos del toro, y quiso obtener los suyos propios. Para esto fue a ver a Zeus, pidiéndole le regalara a él unos semejantes. Pero Zeus, indignado...
Cuento › Clásicos
A pesar de una diferencia de seis años, la relación que siempre tuvimos el "Dani" -mi hermano menor- y yo, fue muy buena. Desde chicos aprendimos a confiar mucho el uno en el otro...
Cuento › Clásicos
Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante...
Cuento › Miedo
En las postrimerías del siglo VIII, una bestia de terribles dimensiones se había cobijado a orillas del lago de Banyoles, aprovechándose de una caverna de gran profundidad. El monstruo,...
Cuento › Príncipes y princesas
Había una vez un rey que tenía tres hijos. Y el rey estaba desconsolado con sus hijos, porque los encontraba algo mamitas y él deseaba que fueran atrevidos y valientes. Se puso a...
Cuento › Naturaleza
Tengo en el Salto Oriental dos primos, hoy hombres ya, que a sus doce años, y a consecuencia de profundas lecturas de Julio Verne, dieron en la rica empresa de abandonar su casa para...
Cuento › Clásicos
Mirringa Mirronga, la gata candonga va a dar un convite jugando escondite, y quiere que todos los gatos y gatas no almuercen ratones ni cenen con ratas. "A ver mis anteojos, y pluma...
Cuento › Animales
Había una vez un burro que trabajaba en una granja. Cuando el burro se hizo viejo, su amo decidió llevarlo al matadero. Pero el burro descubrió sus planes y escapó de la granja....
Cuento › Hadas y duendes
Cuando niña, siempre fantaseaba con un mundo lleno de grandes emociones. Gracias a las locas historia de mi abuelo. Mis padres siempre lo recriminaban por que me llenaba la cabeza...
Cuento › Animales
Cada mañana iba detrás de la cerca que servía de linde a los grandes terrenos del zoológico y me paseaba a lo largo de las gruesas alambradas, para ver si distinguía alguno de...
Cuento › Animales
Érase una vez un muñeco con forma de conejo al que todos llamaban Mamá Conejo. Seguro que os estaréis preguntando, gente menuda, que ¿quién es esa Mamá Conejo ?, ¿verdad ?....
Cuento › Clásicos
Erase una vez un abuelito y una abuelita vivían solitos en una casita. Cada día el abuelito se iba a trabajar en el campo, y mientras sembraba arroz cantaba: "Un grano, y de él miles."...
Cuento › Clásicos
Había una vez un noble que vivía en una gran mansión, no lejos de Samarkanda. Rodeando la mansión había árboles frutales en extensos campos y jardines, cuajados de rosas y otras...
Cuento › Clásicos
Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza...
Cuento › Animales
Disputaban entre sí el abeto y el espino. Se jactaba el abeto diciendo: -Soy hermoso, esbelto y alto, y sirvo para construir las naves y los techos de los templos. ¿Cómo tienes...
Cuento › Amor
Aquel día habÍa sido especial para Cristina, tenía toda la felicidad del mundo porque había pasado su cumpleaños y los regalos habían sido muchos y muy bonitos. Estaba cansada...
Cuento › Clásicos
De regreso al estudio. Otra vez, primer día de colegio. Faltan tres meses, veinte días y cinco horas para las próximas vacaciones . El profesor no preparó clase. Parece que el...
Cuento › Clásicos
Al bajar del autobús, camino del colegio, Rodrigo paseaba todos los días cerca de una chabola, que estaba al lado de un viejo caserón. La chabola estaba hecha de ladrillos viejos...
Cuento › Amor
Es fines de noviembre en Argentina. Todos los niños y jóvenes andan con pruebas y exámenes, muchas actividades, idas y venidas y preparar las fiestas, buscar fechas y lugares...
Cuento › Navidad
En la historia de los tiempos, concretamente en Navidad, todos nos volvemos más humanos, más alegres, más melancólicos... Todos menos Mr. Trodat, un viejo gruñón que siempre detestó...