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Resultados mas relevantes sobre "A mis manos" en TodoPapás

Cómo enseñar a no pegar

Artículos Editoriales › Bebé - Meses del Bebé

Los niños cuando son muy pequeños y no llegan a los tres años aún les cuesta hablar y mostrar sus sentimientos. Como consecuencia, en la mayoría de las ocasiones para mostrar su...

El manuscrito de un loco

Cuento › Clásicos

Sí...! ¡Un loco! ¡Cómo sobrecogía mi corazón esa palabra hace años! ¡Cómo habría despertado el terror que solía sobrevenirme a veces, enviando la sangre silbante y hormigueante...

Razon

Cuento › Clásicos

Medio año después los dos amigos habían cambiado de manera de pensar. La llamarada de un gigantesco sol habla dado paso a la suave oscuridad del espacio, pero las variaciones externas...

Los novios de mimi

Cuento › Príncipes y princesas

...Y la Cenicienta se casó con el hijo del rey. Unos meses más tarde falleció el monarca; los cortesanos alzaron al príncipe sobre un pavés, y un heraldo gritó desde el balcón...

Wali y la alforja mágica.

Cuento › Aventuras

  Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....

Ramiro

Cuento › Clásicos

La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...

Memorias de un perro

Cuento › Animales

Nací en el campo en casa de un señor que tenía crianza de perros de raza. Allí con mis cinco hermanos estaba yo junto a mi madre esperando el día que vinieran por nosotros o alguna...

Una vida de oso

Cuento › Clásicos

Mis hijos siempre me pidieron que les inventara cuentos o que transformara en gracioso, aquellos ya conocidos. Hoy, los que les voy a contar, es una mezcla de fantasía con realidad,...

El ruiseñor y la rosa

Cuento › Clásicos

Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...

El monte de las animales

Cuento › Miedo

La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté...

El rayo de luna

Cuento › Clásicos

Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...

La mica

Cuento › Príncipes y princesas

Había una vez un rey que tenía tres hijos. Y el rey estaba desconsolado con sus hijos, porque los encontraba algo mamitas y él deseaba que fueran atrevidos y valientes. Se puso a...

La flor del olivar

Cuento › Naturaleza

En un país muy lejos de aquí, había una vez un rey ciego que tenía tres hijos. Lo habían visto los médicos de todo el mundo, pero ninguno pudo devolverle la vista. Un día pidió...

Contra quien luchamos

Cuento › Amor

Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño, es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para...

Rompelotodo

Cuento › Clásicos

Marta vivía, como han vivido muchos de los niños de los cuentos, con su madrastra. Esta madrastra se llamaba doña Policarpa del Pésimo-Carácter y con esto está dicho que era mujer...

El sol y el niño triste

Cuento › Clásicos

Jamás hubo lugar más espléndido ni época más propicia que la que vivía la hermosa ciudad de Daduiz. No había ciudadano triste ni comida ajena; todo cuanto daba el mundo era dado...

Tio conejo comerciante

Cuento › Animales

Una vez tío Conejo cogió una cosecha que consistía en una fanega de maíz y otra de frijoles y como era tan maldito, se propuso sacar de eso todo lo que pudiera. Pues bueno, un miércoles...

El cartero enamorado

Cuento › Aventuras

Desde muy temprano, Tocotoc, el cartero de Cataplún, sale a repartir las cartas y los paquetes por todo el pueblo. En un morral grande y resistente Tocotoc lleva los mensajes y regalos...

El tonto de las adivinanzas

Cuento › Clásicos

Había una vez una viejita que tenía dos hijos: uno vivo y otro tonto. Al mayor lo creían vivo porque era trabajador, amigo de guardar su plata y de plantarse bien los domingos. El...

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