Valores como la amabilidad o el altruismo hacen que los niños crezcan más felices

Valores como la amabilidad o el altruismo hacen que los niños crezcan más felices
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Conseguir que nuestros hijos crezcan más felices pasa por incentivar en ellos valores espirituales, como la alegría de vivir o la importancia de la amistad. Así lo demuestra un estudio realizado por investigadores de la Universidad de la Columbia Británica, en Canadá, y publicado en la revista 'Journal of Happiness Studies'. En concreto el trabajo, dirigido por el doctor Mark Holder, los niños que sienten que sus vidas tienen un sentido y que creen en valores, como la amistad, son más felices.

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Todas las personas somos diferentes y, a lo largo de su vida, los niños se encuentran con gran diversidad: de raza, religión, apariencia… Aunque todos somos en teoría iguales y se deberían respetar todas estas pequeñas diferencias, la realidad es que solemos unirnos a aquellas personas que piensan como nosotros y rechazamos lo que no conocemos o entendemos. En la sociedad global en la que vivimos, ser tolerante y abierto de mente es esencial para respetarnos unos a otros y poder convivir sin problemas

La investigación dirigida por Holder analizó a un total de 320 niños con edades entre los 8 y 12 años, procedentes de cuatro escuelas públicas y dos colegios religiosos. Los menores completaron seis cuestionarios diferentes para medir su nivel de felicidad, espiritualidad, religiosidad y sus temperamentos. Los padres también fueron interrogados sobre la felicidad y el carácter de sus hijos.
 
 
Los autores descubrieron que los menores que decían ser más espirituales eran también más felices. En particular, valores personales como la alegría de vivir y comunales, como la calidad y profundidad de sus relaciones, resultaron ser importantes índices para predecir los diferentes niveles de felicidad entre los niños.
 
 
También el temperamento de los menores fue un valioso predictor de su felicidad, ya que los niños más felices eran también los más sociables y los menos callados. La relación entre la espiritualidad y la felicidad se mantenía fuerte, incluso cuando los autores tenían también en cuenta el temperamento del menor. "Aumentar los valores personales puede ser la clave de la relación entre espiritualidad y felicidad", indicaron los autores, quienes apuntan que incentivar la amabilidad con los demás y los actos altruistas puede ayudar a hacer a los niños más felices. EP.

Fuente: Journal of Happiness Studies

http://www.uvm.edu/pdodds/files/papers/others/everything/holder2009a.pdf

Redacción: Lola García-Amado

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