¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?
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La hipoteca, la gasolina, los alimentos… los precios no paran de subir y subir, aumentando los gastos de las familias españolas y disminuyendo su capacidad de ahorro. Aunque parezca que éste no es el mejor momento para tener un hijo, tanto tú como tu pareja lo estáis deseando y no queréis esperar más. ¡Tranquilos! Siempre hay forma de ahorrar

Inmersos en la crisis

En los últimos años, el escenario económico ha cambiado y hemos pasado de una situación de bonanza y superávit a la desaceleración y la crisis. Si hace un año la situación era preocupante, los acontecimientos de las últimas semanas (con la caída en picado de las bolsas y la quiebra de varias entidades financieras) han hecho que cada vez sea vea más negro el futuro económico de los ciudadanos.

Comprar una casa en estos momentos es casi imposible, y los que ya la han comprado, se las ven y se las desean para poder pagar la hipoteca, que sube y sube y sube… Así que la idea de tener un hijo en estos momentos no parece nada fácil. Pero claro, ¿cuándo mejorará el panorama económico? Las previsiones para el 2009 no son muy halagüeñas, con lo que tampoco es cuestión de esperar a que se resuelva la crisis, porque lo mismo para entonces “se nos ha pasado el arroz”.

Por eso, si tu pareja y tú estáis deseando tener un niño, o incluso si ya estás embarazada pero los problemas económicos empañan la felicidad de este momento, quizá necesitéis unas cuantas ideas para ahorrar y poder ofrecer lo mejor a tu bebé.


¿Cuánto “cuesta” un bebé?

Un niño supone muchos gastos, desde los artículos de higiene o de alimentación de uso diario, hasta la cuna, la silla de paseo, la silla para el coche… pasando por los gastos de guardería, niñera, etc.

Aunque es cierto que los recién nacidos vienen con un pan debajo del brazo (porque a las ayudas económicas del Gobierno y las comunidades autónomas hay que sumar la cantidad de regalos que nos hacen los amigos y familiares), sigue haciendo falta un presupuesto elevado para afrontar los gastos de criar a un hijo.

Según numerosos estudios, el primer año de vida de un bebé supone de media 6.000€. Pero si a esos 6.000€ le restamos las prestaciones que dan las comunidades y los casi 2.000€ que se reciben en regalos –según afirma un estudio elaborado por www.todopapas.com- el primer año sólo habría que desembolsar unos 3.000€.

El problema vendría a partir del 2º año, cuando los gastos aumentan: la lactancia natural se abandona totalmente en la mayoría de los casos, con lo que se destina más dinero a alimentación; los familiares y amigos sólo hacen un regalo al niño en su cumple (normalmente juguetes que al final el pequeño ni usa); y, además, los gastos de educación aumentan (material escolar, libros de texto, actividades extraescolares, comedor, etc.).

Por lo que a partir de este momento, cada vez parece más difícil poder dar a nuestros hijos todo lo que deseamos.


Consejos para ahorrar

Se mire por donde se mire, en este momento vivimos una mala situación económica y parece que la crisis va para largo. Así que como no está en nuestro poder arreglar la economía mundial, tendremos que hacer lo posible por solucionar nuestras finanzas. Al mal tiempo, buena cara.


¿Y qué podemos hacer?

Pues existen mucha acciones que nos pueden ahorrar unos eurillos. Por ejemplo, en vez de bajar a desayunar al bar de abajo, llevar algo de casa; comparar precios en los diferentes supermercados para adquirir las mejores ofertas; usar el coche sólo lo necesario –no hace falta cogerlo hasta para comprar el pan; ir de vacaciones a casa de los suegros… Todo lo que se nos ocurra para gastar menos. Incluso se puede ahorrar en los gastos del bebé sin que disminuya la calidad ni la cantidad de los productos que necesita:

- Da más tiempo el pecho. Está claro que la leche materna es mucho más barata que la de fórmula o que los potitos. Aunque a partir del 5º mes se recomienda introducir nuevos alimentos en la dieta del bebé, no hace falta que dejes la lactancia materna en ese momento, puedes continuar dándole dos tomas diarias de leche al día durante otros 6 meses como poco. Si lo puedes compatibilizar con la vuelta al trabajo (solicitando la reducción de jornada o usando un sacaleches), aprovecha ese alimento gratuito y tan sano que tu cuerpo ofrece a tu hijo.

- Compra productos de segunda mano. La crisis ha hecho aumentar el número de portales de Internet –como la web de www.todopapas.com- que ofrecen productos de puericultura (y de todo tipo) de segunda mano pero muy bien conservados. Una cuna más grande porque se le ha quedado pequeña la suya, el cambiador, ropa, juguetes… en estas páginas se puede encontrar de todo. Y cuando las cosas de tu bebé ya no os hagan falta, tú también podrás poner en venta todo aquello que está bien y recuperar una parte de lo que invertiste.
 
- Solicita muestras gratuitas. Muchas empresas regalan muestras de sus productos para que los pruebes. Si encuentras unas cuantas que lo hagan, puedes conseguir gratis muchos de los artículos que tu bebé necesita (pomadas, cremas solares, etc.). Si no sabes dónde acudir para conseguir estas muestras gratuitas, en Internet hay páginas que te ofrecen toda la información necesaria.

- Utiliza pañales reciclables. Además de ayudar a conservar el medio ambiente, te ahorrarás bastante dinero. (¡Piensa que a los recién nacidos se les cambia de pañal 10 u 11 veces al día!).

- Solicita todas las ayudas posibles. Todas los gobiernos regionales ofrecen ayudas económicas a las madres, infórmate bien de las que te corresponden. También hay becas para pagar las guarderías, para el comedor, para los libros de texto… incluso hay ayuntamientos que dan subvenciones para la compra de leche de fórmula. Aunque algunas de estas ayudas dependen de tus ingresos, no las des por perdidas y entérate a ver si te pertenece alguna.

- ¡Aprovéchate de tu familia! Échale morro y pide ayuda a tus padres y suegros para cuidar al bebé. Así te podrás ahorrar unas horas de guardería y tenerle sólo media jornada allí o evitar tener que contratar a una niñera si tu horario de trabajo es interminable. También puedes pedir a tus hermanos o primos la ropita de sus niños que ya no utilicen.

- Crea un grupo vecinal de ayuda. Si tu familia está lejos y no puedes contar con ella para cuidar a tu bebé, puedes organizar un grupo de ayuda entre tus vecinas y amigas para evitar contratar canguros.


El riesgo de nacer en época de crisis

Además de las dificultades económicas a las que hay que hacer frente en una época como la nuestra, numerosos estudios avalan la teoría de que nacer en un periodo de recesión económica conlleva más riesgos para la salud que nacer en uno de bonanza.

Al parecer, los niños que vienen al mundo en épocas de crisis viven menos años que el resto y tienen más probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares cuando se hagan ancianos.

A esta conclusión llegaron los científicos daneses y alemanes del Instituto del Estudio del Parto de Bonn, que tras un complejo análisis epidemiológico, llevaron a cabo un estudio sobre todos los gemelos nacidos en Dinamarca alrededor del año 1900. Al parecer, las personas que nacieron en esta época de crisis vivieron una media de 11 meses menos que las que nacieron en un entorno de crecimiento económico.

La causa de esta menor supervivencia se halla en la peor salud cardiovascular de los primeros cuando alcanzan los 70-80 años. Pero que no salten todas las alarmas, no hubo diferencias con otros problemas de salud analizados, como por ejemplo, el cáncer. Por eso, la explicación que dan estos científicos está relacionada con los diferentes niveles de estrés que sufrieron los padres y que podrían haberse transmitido al niño incluso cuando éste todavía estaba dentro del útero.

El estrés crónico eleva los niveles de las hormonas adrenalina y cortisol, que se liberan cuando hace falta luchar o huir. Pero la presencia permanente de estas hormonas en el organismo de la madre es tóxica, ya que afecta negativamente a los sistemas endocrino e inmune, y también agota las reservas nutricionales.

Además, el exceso de cortisol afecta al desarrollo del cerebro fetal, aumenta el riesgo de problemas mentales y de conducta en el niño y también afecta a su corazón, alterando el ritmo cardiaco del feto y dando lugar en el futuro a una peor salud cardiovascular.

Curiosamente, la investigación demostró que los gemelos nacidos en tiempos de crisis tenían un estado de salud más parecido en su edad adulta, que los que vinieron al mundo en una situación de bonanza. Esto quiere decir que nacer en mejores condiciones permite que los factores individuales se impongan; mientras que si el entorno es desfavorable, puede llegar a determinar la salud futura.

El estudio reconoce que las condiciones de vida en Dinamarca a principios del siglo XX eran "relativamente buenas en comparación con el resto de países vecinos, e incluso con muchos países de bajos recursos en la actualidad". Por eso, aunque haya transcurrido tanto tiempo, insisten en que sus conclusiones tienen aplicación para los tiempos modernos.

Por lo tanto, estos investigadores recomiendan no esperar otro siglo para comprobar si el fenómeno se repite con los niños nacidos en el siglo XXI sino, por el contrario, poner medidas cardiopreventivas a tiempo.

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Fecha de actualización: 06-11-2008

Redacción: Irene García

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