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5 de mayo, Día Internacional de la Matrona

5 de mayo, Día Internacional de la Matrona

La matrona o partera es una pieza clave, pues desempeña una función muy importante en la salud de las madres, los niños y las familias. El Día Internacional de la Matrona o Partera se celebra cada 5 de mayo para destacar la importancia de estas profesionales de la sanidad que asisten y ayudan a las mujeres durante el continuo de la atención de maternidad.

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Según la Organización Mundial de la Salud, varias agencias de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales “las matronas son la clave para lograr reducir el número de muertes y discapacidades de madres y recién nacidos en todo el mundo”. Las matronas multiplican por dieciséis la inversión realizada, por lo que el efecto dominó en la mejora de los resultados sanitarios es bastante significativo. Las matronas son las encargadas de salvar vidas.


Fue en el año 2008, hace aproximadamente diez años, cuando el papel de estas mujeres fue tremendamente reconocido. Una fecha en la que estas mujeres que trabajan como matronas (o parteras) fueron completamente reconocidas por su papel esencial en la salud de las mujeres gestantes, pero también en la de sus bebés que están por llegar al mundo. El día en el que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró la celebración del Día Internacional de la Partera, y que cada año ha ido estableciendo diferentes lemas que ponen en valor la labor de estas profesionales e incluso de sus retos futuros.


El partero o partera es la figura sanitaria que existe desde hace cientos de años y que ha pasado de ser la persona encargada de asistir a las mujeres durante el parto en sus casas a hacerlo ya en un hospital. Hoy, la mayoría de las personas se refieren a ella como matrona, aunque también existen matrones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Confederación Internacional de Matronas (CIM) y la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, se trata de una profesional que se encarga de llevar a cabo todas estas acciones:


- Controlar, cuidar y aconsejar durante el embarazo, el parto y el puerperio.


- Dirigir los nacimientos y proporcionar cuidados al neonato y al lactante. En dichos cuidados se incluyen las medidas preventivas, la promoción del nacimiento normal, la detección de complicaciones en la madre y niño, el acceso al cuidado médico u otra asistencia adecuada y la ejecución de medidas de emergencia.


Tras esto se establece, por tanto, que la matrona durante el embarazo lo que hace es controlar el estado de salud de la mujer y darle consejos sobre hábitos saludables. Luego, en el parto, acomete tanto la monitorización fetal como la preparación de todo lo necesario para el parto y vigila a la madre durante el proceso expulsivo. Después, durante el puerperio, controla al recién nacido durante sus primeras horas de vida y ayuda a la mujer en todo lo relacionado con el postembarazo, como, por ejemplo, podría ser la lactancia.


Además, debemos recordar la importancia de este día clave, que supone también que algunos organismos, como el Colegio de Enfermería de Madrid (CODEM), expusiera durante la última celebración del Día Internacional de la Matrona en este 2018 que “últimamente las matronas están sufriendo por todo el territorio nacional casos de intrusismo por profesionales no cualificadas para dichas competencias”.


Y es por ello, precisamente, por lo que ese organismo no dudó en exponer que quiere apoyar a “las matronas y a las sociedades científicas que están luchando por evitar este problema con el fin de que la figura de la matrona no se vea ensombrecida por personas no cualificadas que no van a prestar unos cuidados de calidad, como sí los van a prestar estas enfermeras especialistas”. Además, según los últimos datos que se tienen, las mejoras al acceso a la atención de la matrona han traído consigo que desde el año 1900 se produzca una reducción del 3% de tasa media anual con respecto a lo que es la mortalidad materna en más de 70 países.


En el mundo, más de 340.000 mujeres y más de tres millones de niños mueren cada año como resultado de complicaciones evitables en el embarazo y el parto. Según los expertos, la mayoría de estas muertes podrían evitarse si hubiese suficientes matronas cualificadas y se dispusiese de los recursos adecuados. Unas profesionales como ellas están preparadas para proporcionar hasta un 87% de los servicios asociados al embarazo por lo que se convierten, como decíamos anteriormente, en el profesional idóneo para atender el proceso completo de la maternidad.


La matrona es, sin duda, la mujer que juega un papel fundamental en la vida de millones de recién nacidos en todo el mundo, convirtiéndose asimismo en la principal ayuda y el verdadero apoyo de las mujeres que van a dar a luz porque son, para ellas, las únicas personas en las que se puede confiar para que todo vaya bien durante la maternidad, pero, sobre todo, durante el parto. El parto, entendido como la culminación del embarazo humano hasta el periodo de la salida del bebé del útero, que se inicia con la aparición de contracciones uterinas regulares, acompañadas además de cambios fisiológicos en el cuello uterino.


Por desgracia, hoy contamos con tasas de mortalidad excesivamente elevadas en los partos naturales que no cuentan con ninguna asistencia médica. No todos los países cuentan con las mismas herramientas y los mismos recursos que otros. De hecho, actualmente son muchos, todavía, en los que la falta de acceso a los recursos sanitarios es enorme, lo que conlleva, por tanto, a un alto índice de mortalidad materna sin asistencia médica, pero siempre superado por la tasa de mortalidad neonatal sin asistencia médica (mucho más elevada).


No obstante, y aunque la tasa de mortalidad materna, por norma general, sea más alta en los países subdesarrollados y del tercer mundo, cabe destacar que, según un estudio realizado, Estados Unidos es el país que cuenta con la tasa de mortalidad materna más alta de los países desarrollados. De hecho, en los Estados Unidos mueren más mujeres por causas vinculadas al parto que en Irán (20,8), el Líbano (15,3), Turquía (15,8), Puerto Rico (15,1), China (17,7) y muchos otros lugares. Las cifras del informe indican que entre 700 y 1.200 mujeres mueren cada año allí por complicaciones del embarazo o el parto; unas 50.000 corren peligro de muerte y otras 100.000 se enferman de gravedad durante o después de la gestación.


No obstante, desde que terminó la Segunda Guerra Mundial y hasta finales de la década de 1980, las tasas de mortalidad materna bajaron en los Estados Unidos, al igual que en la mayoría de los demás países desarrollados. Pero la tendencia cambió, y hacia el cambio de milenio era indiscutible que algo malo sucedía. Hacia el año 2015, mientras la mortalidad materna global se reducía (alrededor de un 45% según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en los Estados Unidos aumentó casi el doble.


Según algunos expertos, uno de los factores más notables fue debido a los aumentos tanto de las tasas de obesidad como de diabetes, sumado, además, a que las mujeres postergaron su maternidad, y por todos estos motivos, las mujeres llegaban al embarazo con más edad, más peso y/o más problemas de salud, lo que conlleva, por tanto, mayores índices en la tasa de mortalidad.

 

Fuente:

https://hollywoodhealthandsociety.org/sites/default/files/attachments/page/Maternal%20mortality_Spanish.pdf


Fecha de actualización: 28-08-2018

Redacción: Irene García

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