Los niños fumadores pasivos, con más riesgo de padecer problemas mentales

Los niños fumadores pasivos, con más riesgo de padecer problemas mentales
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Los menores que respiran humo de tabaco no solo son más propensos a sufrir enfermedades respiratorias sino también a padecer problemas mentales tales como hiperactividad o mala conducta, según un estudio de la University College de Londres (Reino Unido) publicado en la revista 'Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine'.

Según la investigación realizada a 901 niños de entre 4 y 8 años, cuanto mayor era la exposición del niño al humo de tabaco, peor era la salud mental, especialmente en lo que se refiere a los trastornos de conducta e hiperactividad.

El problema se mantuvo aún después de que los expertos tuvieran en cuenta otros factores que podían afectar la salud mental, como el asma, la actividad física y los ingresos y situaciones familiares. No obstante, indicaron que no pueden descartarse otros factores.

Del mismo modo, tampoco queda claro cómo el tabaquismo pasivo podría disparar los problemas mentales, de ahí que sugieran que podría deberse a la genética o a consecuencias relacionadas con efectos del humo sobre químicos cerebrales como la dopamina.

"Sabemos que la exposición al humo del tabaco está asociada con muchos problemas físicos en los niños, pero el área de la salud mental no ha sido explorada todavía", explican los responsables.

Por su parte, Michael Weitzman, del Centro Médico de la New York University, asegura que aunque no ha participado en el estudio los resultados refuerzan la evidencia de que el tabaquismo pasivo, e incluso también la exposición prenatal al tabaco, causa problemas mentales en los niños.

"Muchas personas ahora reconocen que la exposición de los niños al tabaquismo pasivo aumenta su riesgo de síndrome de muerte súbita infantil, infecciones de oído y asma", asegura Weitzman, recordando que "también implica una enorme carga sobre la calidad de vida de los niños y sus familias debido a mayores problemas de salud mental infantiles".


Fuente:

Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

Redacción: Lola García-Amado

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