La luna y el gatito

La luna y el gatito

Enviado por Andraya

En lo alto del cielo azul vivía y se lamentaba la luna porque no podía ser mamá. Día tras día, esperaba ansiosa la llegada de su bebé. Pero pasaban los días y ella seguía sola. Cada vez que llovía se decía que era porque la Luna estaba triste, y era verdad. Uno de esos días lluviosos la Luna observó desde el cielo que un gatito estaba solito en lo alto de un tejado. Lo vio tan apenado que bajó para hablar con él.

-Hola querido gatito, ¿cómo te llamas?- le dijo la Luna.

El gatito, que se asustóo al ver a la Luna tan de cerca, respondió:

-Me llamo Nano, señora. - escondiéndose detrás de la chimenea.

-No te asustes pequeño, no voy a hacerte daño. - le tranquilizó -¿Y qué haces aquí tan solito Nano? ¿Dónde están tu mamá y tus hermanitos? - preguntó la Luna.

-No lo sé - repondió el gatito balbuceando - Hace un tiempo me escapé de casa para dar una vuelta por la ciudad pero ya no pude volver porque me perdí.

-¿Y desde entonces estás tu solito por la calle? - se preocupó la Luna.

-Si - dijo el gatito apenado - Lo único que quiero es encontrar una mamá que me cuide y me mime.

La Luna al ver al gatito tan triste decidió ayudarlo de la mejor manera que supo. Pensó durante unos minutos y le dijo:

-¿Y porqué no te vienes conmigo Nano? Yo siempre he querido ser mamá pero no se cumplió mi deseo. Si vienes conmigo te cuidaré y mimaré como si fueras mi verdadero hijo.

Nano se quedó mirando a la Luna y por un momento pudo ver en sus ojos la ternura con la que mira una mamá a su hijito. Se acercó a la Luna y la abrazó fuertemente.

-Pero tienes que saber que si vienes conmigo no podrás volver a correr y saltar por la ciudad.- Le comentó la Luna.

-No importa Luna, he estado demasiado tiempo solito en la calle, ahora lo que necesito es el amor de una mamá.- dijo Nano con los ojos llorosos de felicidad.

La Luna abrazó a Nano y los dos subieron a lo más alto del cielo azul. Allí Nano saltaba y brincaba de felicidad jugando con las estrellas y visitando por las mañanas a su tío el Sol. Pero deseaba que llegara la noche para que su mamá Luna le cantara una nana y le acunara en sus brazos.

Desde que Nano encontró a su mamá Luna ya no es lluvia de tristeza la que cae sobre la ciudad, son lágrimas de felicidad y alegría.

¿Quieres publicar un cuento?

Publicar cuento

Cada vez que publiques un cuento en TodoPapás, podrás descargarte uno de los e-Books ¡Gratis!
Ver colección de e-Books.


e-Books descargables de TodoPapás

Introducir alimentos

Introducir alimentos

Lactancia

Lactancia

¿Como enseñar a hablar a tu bebé?

¿Como enseñar a hablar...

Consejos para viajar en familia

Consejos para viajar...

Dormir

Dormir

La importancia de jugar

La importancia de jugar

Guía de primeros auxilios

Guía de primeros auxilios

75 mejores recetas para bebés

75 mejores recetas para...

200 Nombres con más éxito

200 Nombres con más éxito

Agenda del embarazo

Agenda del embarazo

Agenda del bebé

Agenda del bebé

×


×
×
×