Una nueva terapia para ayudar a niños autistas. En un parque acuático de China, delfines son entrenados para este tipo de tratamiento.
Las atracciones con delfines en los parques acuáticos son algo comunes de ver, pero en éste Fliper tiene un doctorado. Los delfines son entrenados para ayudar a cien niños que tienen autismo y otros desórdenes neurológicos. La terapia mejora el habla y las habilidades motoras de estos niños.
Los padres ven mejoras y están dispuestos a pagar casi $17 por una sesión que dura veinte minutos. La terapia durante un año, aunque es lento, evidencia mejoría en los enfermos.
Las personas encargadas del parque acuático dicen que, es exactamente el chirrido del delfín, el que resulta clave en el tratamiento. Las ondas ultrasónicas de alta frecuencia estimulan el sistema nervioso de las personas despertando las células inactivas.
El tratamiento cada vez es más popular, pero sigue siendo relativamente nuevo porque el país sólo reconoció oficialmente el autismo como una discapacidad hace cuatro años.