Es sorprendente, pero uno de los momentos de mayor actividad cerebral se produce cuando el cuerpo está descansando.
Es de noche en California, la mayoría de la población de la zona está durmiendo. Y a pesar de lo que pueda parecer, Julie Buzzelli también lo está.
- Me da miedo, me da miedo saber que mi cuerpo puede hacer lo que quiera sin que yo sea consciente. Y me da miedo saber que hay cosas que no recuerdo.
Julie es sonámbula, pero esta es solo una de las cosas que puede hacer el cuerpo mientras estamos dormidos. Es la denominada tercera fase. Cuando estamos en esa tercera fase del sueño, somos ajenos a cualquier sonido o movimiento que se produzca a nuestro alrededor y, paradójicamente, este es el momento en el que los sonámbulos como Julie, se levantan.
- A la media hora, más o menos, de haberme acostado, me levanto y estoy deambulando por casa unas tres horas.
En el interior del cuerpo, el sonambulismo es tan raro como lo es desde fuera. Parece que Julie está despierta porque tiene los ojos abiertos, pero su actividad cerebral es tan lenta como la de una persona en coma. Lo extraordinario es que el cuerpo de Julie es capaz de realizar tareas domésticas como si fuera de día.
Del mismo modo, para los que no son sonámbulos, la actividad nocturna del cerebro es igual de compleja y desconocida.