¿Por qué está usted como está?, ¿podría ser más feliz?, ¿puede usted moldear la personalidad de sus hijos?. La mente es la que forma nuestra personalidad, esta es la historia de cómo sucede.
Lo que nos hace ser lo que somos es nuestra personalidad, y la mayoríoa de nosotros tenemos una idea bastante clara de como somos. “Yo soy bastante considerado”, “yo soy extrovertida”, “yo soy neurótico”, “yo soy flexible y generoso”... pero nuestra personalidad no está centrada en una única característica, los científicos creen ahora que hay tantos aspectos de la personalidad humana como hinchas de fútbol en eun estadio animando a su equipo.
En cada uno de nosotros hay como unas 5000 singularidades que se mezclan de diferentes formas y que nos hacen únicos. Todas están incrustadas en nuestro cerebro. Tal vez piense que nuestra historia comience en las primeras semanas después de nacer pero se equivoca.
La pequeña Charlotte tiene tan solo unas semanas de vida pero su personalidad empezó a formarse hace nueve meses, casi en el momento de su concepción. Es en este momento cuando hereda la combinación única de la personalidad de sus padres. Esta herencia será la base de muchas de las características futuras de Charlotte y estamos empezando a averiguar cuáles son.
Incluso peculiaridades tan importrantes como si será introvertida o extrovertida. Una gran parte de estas singularidades es heredada. Los científicos han descubierto como están incrustadas en el cerebro. Para saber si somos extrovertidos o no en realidad no es necesario que miremos dentro del cerebro, nos basta con un limón.
Parece ser que un simple chorrito de limón puede revelar como funciona nuestra mente. Para testar y descubrir como se crea la intromisión y la extroversión hemos acudido al mercado de frutas de Gran Bretaña. Dos grupos se han ofrecido voluntarios para el experimento; han sido seleccionados entre dos profesiones que según los psicólogos suelen atraer a ambos extremos:
Físicos: introvertidos.
Monitores de campamentos de verano: extrovertidos.
Para hacer la prueba necesitamos un limón, un psicólogo y muchas lenguas. El experimento consiste en descubrir cuánta saliva produce cada miembro de los dos equipos en tan sólo 50 segundos. Estimularemos sus glándulas salivales con una gota de limón para ver cuántas cajas de fruta pueden sellar copn cinta adhesiva. Esa gota de limón dará la pista de lo que está sucediendo en el cerebro.
Hay una diferencia clara, los introvertidos han sido muy hábiles, pero a los extrovertidos no les ha cundido mucho.
¿Cuál es el resultado?
Los extrovertidos han conseguido chupar 8 metros de cinta, lo bastante para sellar 16 cajas. Los introvertidos han conseguido chupar 12 metros de cinta, suficiente para cerrar 24 cajas, casi el doble que los extrovertidos.
¿A qué se debe esto?
Todo depende de cómo reaccione el cerebro al estímulo. Hay un área que reacciona tanto al zumo del limón como a conocer gente. En los introvertidos esta área es muy sensible, lo cual significa que reaccionan bien al zumo del limón, pero que no les gusta las fiestas. En cambio en los extrovertidos esta área no es tan sensible de modo que reaccionan menos al zumo del limón pero adoran las fiestas.
Aunque las características como la introversión o la extroversión ya empiezan a tomar forma cuando nacemos, muchos otros aspectos de nuestra personalidad se van formando con lo que nos sucede durante nuestros primeros años de vida.