- ¡Qué desagradables son las otitis! Y pasa el tiempo y como no las cures bien…
- Bueno, ahí la tienes de por vida. Esa es la otitis más frecuente, la que cogemos en verano, es la otitis externa, que se produce fundamentalmente por dos motivos: el primer motivo es porque se nos queda agua dentro del oído y esa agua sirve de caldo de cultivo para que los gérmenes que hay por ahí vivan en tranquilidad y se desarrollen con tranquilidad. También, se producen porque haya pequeñas erosiones, pequeñas lesiones en la piel del oído y muchas veces tendemos a rascarnos, a meternos cositas en la oreja y eso también deja esa puerta abierta para que los problemas entren. ¿Personas que tienen estos problemas? Pues aparte de tener mucho cuidado al salir del agua, en incluso utilizar las posturas de cabeza que recomendamos siempre (eso que decimos “Salta con el pie para que el agua caiga”), y ahí sería el único sitio donde estaría permitido utiliza los bastoncillos, pero bastoncillos en la puerta del oído, nunca dentro, para que absorba esa agua. Y luego, gorritos y taponcitos.