Haz ejercicio, reduce la ingesta de alcohol y de grasas saturadas, toma alimentos ricos en fibra. Sabemos que llevar una vida sana y equilibrada tiene efectos beneficiosos para la salud por lo que esto puede ayudarte a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama.
Esta enfermedad nos afecta a todos por eso tenemos que estar muy pendientes de las mujeres de nuestra familia y animarlas a que una vez al año acudan al ginecólogo para hacerse una mamografía. Educando a los que queremos podemos salvar sus vidas.
Todas las mujeres estamos expuestas a padecer un cáncer, un cáncer de mama. Tenemos que explorarnos a nosotras mismas y en cuanto tengamos la duda de que existe alguna anomalía en nuestro cuerpo, acudir al ginecólogo. Hay que hacerse revisiones todos los años: mamografías, citologías… para poder cortar la enfermedad desde el primer momento. Nuestra vida y la de todas vosotras depende de eso.
Si tienes antecedentes familiares con cáncer de mama tienes que consultar con el especialista para que te diga qué pruebas, y cuándo, tienes que realizártelas.
Hazte una mamografía periódica a partir de los 50 años, es clave para prevenir un cáncer precoz. Según la Asociación Española contra el Cáncer, 1 de cada 8 mujeres corre el riesgo de padecer cáncer de mama, sin embargo el diagnóstico precoz es clave para atajarlo. La curación de este tipo de tumores diagnosticado en su fase inicial es casi del cien por cien. La mamografía es la prueba más fiable y más eficaz para la detección de esta enfermedad.