Para los mal pensados, la prueba de adn ya ha hecho su trabajo. Este alemán, Stefan, es el padre de los dos bebés. Bryan tiene la piel blanca, Leo negra, como su mamá, nacida en Ghana.
“Ya tienen cinco días y yo todavía les miro y me pregunto: ¿son mis niños? Es increible, increible”.
Un caso así solo sucede una vez por cada millón de embarazos de mellizos. Sucede por una doble ovulación de dos espermatozoides diferentes haciendo su trabajo. Ahora estos dos hermanos son el centro de atención de la clínica londinense donde nacieron y en el mundo entero.
Pero sus padres tienen las mismas preocupaciones que el resto: “Estamos felices porque están bien de salud, eso es lo primero de todo, es lo más importante. Después ya si uno es blanco y el otro es negro da lo mismo”.
¡Imaginen las caras de asombro cuando por ejemplo Bryan presente a su hermano mellizo! No obstante habrá que esperar, puede ser que lo tonos de piel de ambos niños se igual durante sus primeros años de vida.