España se sitúa en el tercer puesto en el ranking de obesidad infantil. No sólo por lo que comen los pequeños sino por lo poco que se mueven y el escaso ejercicio que practican.
Tienen como mucho cinco años pero para ellos el deporte no es ningún juego, acaban los ejercicios imitando a los profesionales de los Juegos Olímpicos.
Antes de empezar hay calentamiento para evitar lesiones. Son niños y para ellos cómo hacer flexiones, abdominales o estiramientos suena muy aburrido.
La serpinte, el canguro, o el arco iris son sus movimientos estrella. Van al gimnasio todas las semanas a desarrollar, sus por ahora, minimúsculos.
Hacer ejercicio es buena a todas las edades pero, en concreto, de 0 a 8 años es muy importante porque el niño desarrolla todas las habilidades básicas motrices que va a utilizar en el futuro para hacer cualquier tipo de deporte.
Porrazos, mareos o lloros son habituales y no dejan de estar pendientes de sus padres. Lo que más les gusta... ¡las alturas! aunque conocen sus límites.