La leche materna es el mejor alimento para tu hijo durante los primeros meses de vida. Por eso los pediatras recomiendan mantenerla hasta los 6 meses.
No obstante, puede que hayas optado por la lactancia materna combinada con el biberón. Si tu opción para alimentar al bebé es el biberón, hay cosas que debes saber para su preparación.
Antes de empezar lávate bien las manos. Es importante si vas a manipular los instrumentos del bebé.
Una vez limpias, comienza esterilizando el biberón. Para agilizar el proceso puedes utilizar un esterilizador eléctrico. En 8 minutos tendrás todas las piezas higienizadas. Ten cuidado al sacarlas ya que podrías quemarte. TE recomendamos que cojas el biberón por la base y con la ayuda de una pinza.
Una vez que tengas el biberón esterilizado, puedes pasar al prepararlo.
Echa en el biberón la cantidad de agua necesaria, ya sea hervida o embotellada. Las medidas dependerán de las recomendaciones del pediatra según la edad del bebé.
A continuación calienta el biberón. Te aconsejamos hacerlo en un calienta biberones, ya que es más rápido que al baño María y a diferencia del microondas calienta de forma más homogénea, con lo que se evita el peligro de quemaduras.
Ahora añade el número exacto de medidas de leche en polvo, según las indicaciones del paquete o las recomendaciones del pediatra.
Para conseguir una mezcla uniforme y evitar la aparición de grumos puedes usar una batidora mezcladora.
Cierra el biberón y controla la temperatura. Con los biberones Bebe Due Medic, por ejemplo, no tendrás que preocuparte, porque incorporan una cánula que cambia de color con la temperatura. Con otros biberones puedes controlarla echándote unas gotitas en el dorso de la muñeca.
Ahora que está todo preparado, ponte cómoda. Siéntate con el bebé en el regazo, mantén el contacto visual y sujeta el biberón con fuerza, inclinándolo para que la tetina se llene de leche y no de aire.
Tras la toma, limpia el biberón con un jabón neutro y un cepillo de espuma, tanto la botella como la tetina y demás piezas. Luego vuélvelo a esterilizar.
Si la próxima toma va a ser fuera de casa, coloca el agua caliente del biberón en un termo. Así aguantará hasta la próxima toma. No olvides el dosificador con las tomas ya medidas.