Antes de empezar debemos asegurarnos de tener preparado, y a mano, todo el material necesario: Unas gasas estériles, alcohol o cualquier otro producto antiséptico recomendado por el pediatra y una toalla sobre la que colocar al bebé
El cordón umbilical debe limpiarse diariamente cada vez que cambiemos el pañal al recién nacido. La mejor posición para hacerlo es tumbándolo boca arriba sobre una toalla. Una vez retirado el pañal, y limpiado adecuadamente, el ombligo debe quedar descubierto.
Comenzamos empapando una gasa estéril con un poco de alcohol, o bien aplicando directamente en la base del cordón, unas gotitas del antiséptico elegido.
A continuación enrollamos una gasa limpia, y levantando suavemente la pinza, colocamos la gasa alrededor del muñón.
Ya solo queda ponerle el nuevo pañal, asegurándonos de que el cordón queda perfectamente protegido.