Juntar bebés y mascotas en un hogar puede ser difícil, especialmente, si tu mascota no está acostumbrada a tener bebés a su alrededor.
Si estás embarazada y eres dueña de una mascota y te estás preguntando qué puedes hacer para que ambos se lleven bien, aquí te dejamos unas respuestas.
Una familia con sus dos hijas, dos perros y cinco gatos. Todos necesitan atención, así que cuando la mamá se quedó embarazada por primera vez, supo que algo tenía que hacer para que los animales se acostumbraran a tener un bebé en casa.
Gracias a una sociedad que trabaja con animales abandonados ella sabía que los animales estaban aprendiendo y asimilando el cambio de forma lenta. “Hay que empezar a practicar estos cambios con meses de anticipación, así no te desborda todo al mismo tiempo”. Esto se puede hacer, por ejemplo, decorando la habitación del pequeño delante de la mascota o si la mascota no va ha tener permitida la entrada al cuarto, es mejor empezar ya a prohibírselo.
Conoce a tu mascota, si tu perro o gato no es del tipo protector, trata de alejarle un poco pero haciéndole sentir que aún es querido. “Si tu eres la que normalmente saca al perro a pesar, haz que otra persona empiece cuanto antes a hacerlo por ti”.
Y si estás embarazada y tienes un gato, los expertos médicos indican que debes permanecer atenta a una patología médica conocida como toxoplasmósis. Esta enfermedad se transmite a través de un parásito que se encuentra en las heces del gato y que puede causar defectos de nacimiento. Los doctores dicen que se puede evitar la transmisión de esta enfermedad practicando una buena rutina de higiene. “Se recomienda que no sea la embarazada la que limpie el arenero”.
Si todas las precauciones son efectivas, el bebé crecerá queriendo a sus mascotas y alas mascotas no les importará compartir su casa y sus amos con los pequeños.