Las puertas de nuestra casa tienen unas vidrieras preciosas. Lo malo es que desde que Juan ha aprendido a correr, se lanza contra ellas y las cierra a portazos. Para evitar que los cristales se rompan y, sobre todo, para que en caso de que esto ocurra el peque no se corte, los hemos cubierto con plástico adhesivo, del que se utiliza para forrar los libros. Evidentemente las puertas están más feas, pero nosotros, sabiendo que Juan está seguro, nos sentimos mucho más tranquilos.
Aprovecha un día en que tu hijo esté especialmente parlanchín y graba sus divertidos monólogos. Luego, ese día que no pare de llorar, déjale que
Es normal que tu bebé se asuste al echarle agua con la ducha. Intenta tirarle con su regadera de juguete. A la vez que se divertira el agua le saldra
Las obras escultóricas que realizan nuestros hijos con plastilina son muchas veces dignas de conservar. Puedes hacerlo dándoles un baño de fijador
Si no te gusta que se le vea el babero puesto constantemente a tu bebé, puedes ponérselo bajo entre el body y la blusa o camiseta. Se m
Para tener las tizas o lápices de colores de mi hijo siempre recogidos, los meto en las cajas de las toallitas ya terminadas. Así no se le pierden y