Mi pequeña no soportaba ir a la guardería después de un mes de vacaciones y lloraba cada mañana cuando veía el uniforme. La solución consistió en darle la responsabilidad de entregarle una nota o sobre a su cuidadora. Iba con la ilusión de cumplir el encargo y olvidaba por completo los llantos
Si quieres que tu hijo tenga una carpeta muy vistosa y original, fórrala con las postales que os hayan enviado durante el verano o dile que se haga