Convence a tu hijo de que debe irse a dormir él solo mediante un juego. Uno muy sencillo consiste en hacer un dibujo simple en un folio (de un coche por ejemplo) y recortarlo en 6 trozos. Cada trozo ha de llevar escrito un número (que le servirá luego para formar el puzzle) y un color (con el que se debe de pintar ese trozo de dibujo). También habremos de hacer una plantilla de los diferentes cortes en otro folio que se pegará en un sitio bien visible para que el niño, cada mañana, vaya pegando el trozo que ha completado. Cada noche, le dejaremos debajo de la almohada una parte del puzzle con el color que ha de emplear y él solito será el encargado de descubrir qué sorpresa le espera esa noche. Para ello ha de ser el niño sólo quien se vaya a dormir, descubra su sorpresa y se ponga a colorearla. Cuando termine, ha de acostarse en la cama y llamar a sus papis para que le vayan a dar las buenas noches. A la mañana siguiente, con la ayuda de sus papis si es pequeñito, pegaremos el trozo del dibujo en su sitio correspondiente y le animaremos y fomentaremos su curiosidad preguntándole qué es lo que será lo que está pintando.
Si tu hijo está aprendiendo a comer solo, lo más probable es que forme un desaguisado cada vez que lo intenta. La cuchara se le vuelca, suelta su co
A la hora de sacar el máximo partido del tiempo de estudio de tu hijo, es conveniente que tomes una serie de medidas como, por ejemplo, que disponga
Cuando mis hijos, de seis y siete años, se pelean por un juguete, se lo retiro y pongo el temporizador de la cocina a cinco minutos. Si cuando suena
Si quieres que aprenda a hacer cualquier gesto, sólo tienes que repetirlo varias veces, cerca del bebé y despacito; él se quedará embobado miránd
con garbanzos, lentejas, macarrones, usar un vaso opaco, y comenzar con cinco garbanzos, que se iran escondiendo poco a poco bajo el vaso, así irán