A mi hija nunca le gustaron las frutas pero me di cuenta de que si le calentaba la papilla se la comía algo mejor. Y como además era un poco estreñida, se me ocurrió cocer la manzana y la pera como si fuera a hacer compota (de esta manera es más digestiva y favorece el tránsito intestinal) y luego añadía el plátano y la naranja o mandarina.
Para que la papilla de frutas no resulte tan aburrida, para variarla un poco le añado queso fresco, le da una textura más cremosa y un sabor más su