Si la carne te ha quedado dura al cocinarla, Solucionarlo es muy sencillo: añade unos cuantos tomates a la fuente y dale unos minutos; los ácidos ayudarán a que la carne se vuelva tierna.
Y si quieres ser previsora, directamente puedes evitar que esto ocurra si antes de hacer la carne la dejas marinar en una mezcla de leche y yogur.
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