Cuando un calcetín queda desparejado (el monstruo de la lavadora ataca de nuevo) siempre se puede reclicar.
Le coses dos botones en la parte de la puntera a modo de ojos, lana a modo de pelo, u con retales de ropa se le pueden hacer dientes y lengua.
Mi enana se lo pasa genial jugando con sus marionetas de calcetines, y además ayuda en la confección!