Un embarazo molar es el resultado de un óvulo fertilizado anormalmente que produce un crecimiento deforme de la placenta, convirtiéndose en una masa de quistes. Este embarazo nunca puede llegar a término, ya que el óvulo o no existe, o no se desarrolla de manera adecuada. Por eso se debe extirpar en cuanto se tiene conciencia de su existencia y vigilar el útero durante los meses siguientes, ya que el tejido molar puede dar lugar a una masa cancerígena. Lo bueno es que las perspectivas de tener un futuro embarazo normal son altísimas
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