El Papá que no sabía contar cuentos
Cuento › Aventuras
Había una vez un papá que no sabía contar cuentos... Cada noche antes de dormir, Jaime, llamaba a su papá - Papá, ¿me cuentas un cuento? - Hijo, no se ningún cuento, si quieres...
Cuento › Aventuras
Había una vez un papá que no sabía contar cuentos... Cada noche antes de dormir, Jaime, llamaba a su papá - Papá, ¿me cuentas un cuento? - Hijo, no se ningún cuento, si quieres...
Cuento › Miedo
Había una vez una viuda de buen pasar, que tenía una hija. La muchacha era hermosa y la madre quería casarla con un hombre bien rico. Se presentaron algunos pretendientes, todos...
Cuento › Navidad
Era una tibia madrugada de diciembre. El sol se disparaba contra los ventanales del viejo edificio de la Calle Real. Estrellitas de colores chispeaban sobre el dorado rostro de Frasquito,...
Cuento › Hadas y duendes
Samuel cada día salía de su casa para ir al colegio, tenía ocho años y era un buen estudiante. Por el camino saludó al policía de tráfico, al vendedor de prensa y a la...
Canciones › Aseo personal
Pimpón es un muñeco muy guapo y de cartón saluda con la mano parece un gran señor. Se desenreda el pelo con peines de marfil aunque le den tirones no llora ni hace así. Aunque...
Cuento › Clásicos
Medio año después los dos amigos habían cambiado de manera de pensar. La llamarada de un gigantesco sol habla dado paso a la suave oscuridad del espacio, pero las variaciones externas...
Cuento › Clásicos
Aquella mañana de Sábado Carlos se levantó temprano, su padre le había prometido ir a comprarle una cometa y estaba emocionado, llevaba tiempo soñando con ir al parque Juan Carlos...
Cuento › Amor
Había una vez un leñador muy, muy pobre que vivía junto a un enorme bosque con su esposa y sus dos hijos: un niño y una niña. El niño se llamaba Hansel, y la niña, Grettel. Siempre...
Artículos Editoriales › Niños - Educación
Saludarse es una norma social y por lo tanto, como muchas otras, fundamental para poder vivir en sociedad. Estas reglas facilitan y hacen más agradable la convivencia con...
Cuento › Aventuras
Erase una vez tres hermanos que vivían en una pequeña aldea, no muy lejos de la ciudad de Herat. El Mayor se llamaba Masud, el mediano Hamid y el más pequeño Wali....
Cuento › Animales
Habiéndose enfermado el león, se tumbó en una cueva, diciéndole a la zorra, a la que estimaba mucho y con quien tenía muy buena amistad: -- Si quieres ayudarme a curarme y que...
Cuento › Clásicos
REENCUENTRO -¿Desde hace cuánto dice que lo buscan? - preguntó el Frinklin cronomorfo mientras subíamos por la verde ladera de la montaña. - Desde hace mucho tiempo - contesté....
Cuento › Clásicos
Cuando era niño perdí la "chaveta" por una bibliotecaria. Cada semana ella se encargaba de la hora de los cuentos en el jardín de la biblioteca de nuestro barrio. Nos leía maravillosos...
Cuento › Animales
La prudencia tiene ojos y lengua, eso nadie puede dudarlo. Lástima que casi siempre ande cabizbaja y bale en chino. Esta pudiera ser la introducción a la historia de la oveja negra,...
Cuento › Animales
Había una vez, hace ya mucho tiempo, un matrimonio que tenía siete hijos y ninguna hija. Esto era siempre motivo de pena para aquellas buenas gentes, porque les hubiera encantado...
Cuento › Animales
Cerca de la casa está el parque donde cada día vamos a dar una vuelta en bicicleta, junto con varios amiguitos de la misma cuadra. Las condiciones ya las conocemos: tener cuidado...
Cuento › Aventuras
La escarcha del Lago de Cristal se resquebrajó en el centro y de repente miles de fragmentos de hielo saltaron por todos lados centelleando bajo los rayos del Sol y formando una red...
Cuento › Clásicos
Como aún era demasiado renacuajo para ir solo en metro, cruzar la calle por mi cuenta, o invitar al cine a la chica pecosa que vivía en el rellano de mi escalera, decidí convertirme...
Cuento › Clásicos
Había una vez , un hermoso jardín de flores de brillantes colores y plantas de hojas muy raras, todas parecían pintadas. Pero en el fondo allá muy lejos dónde nadie jamás llegaba,...
Cuento › Navidad
Javito, te tengo una sorpresa. El chiquito miró al sacerdote con su habitual cortedad. - ¿Una sorpresa, padre Rolo? - articuló apenas. - Vas a cantar el solo de Noche de Paz...