Ingredientes
Dos hojas de hojaldre
200gr de queso rallado
1 cucharadita de ajo
100gr de harina
Mientras precalentamos el horno a 200ºC espolvoreamos la mitad de la harina sobre una superficie limpia, colocamos la hoja de hojaldre descongelada encima y con un rodillo la extendemos.
A continuación, con una brocha de pastelería cubrimos la superficie del hojaldre con un poco de agua para ayudar a fijar el queso y que no se despegue. Espolvoreamos la mitad del queso y del ajo sobre la hoja de hojaldre y doblamos por la mitad. Con ayuda de un cortador de un cuchillo bien afilado cortamos la hoja de hojaldre en tiras de un cm de grosor (aproximadamente).
Cogemos por el extremos cada tira y torcemos en forma de espiral. Los depositamos sobre una fuente apta para el horno y cuando los tengamos todos listos, los horneamos durante unos 8 minutos al horno, cubiertos por papel de aluminio.