Tengo un bebe de 4 meses y solo quiere estar boca abajo, la llevas en el carro y se pasa todo el tiempo llorando, la subes al coche y llorando todo el camino, la dejas en la cuna y aguanta como una 1/2 horita, en la hamaca igual. No se puede ir a ningún sitio por que se enfada muchisimo y llora como si se le fuera la vida en ello, pero cuando la coges, deja de llorar. La pediatra en la primera revision antes del mes me dijo que la fajara de lo llorona que era y aun así se ha herniado. De dormir boca abajo me dijo que no me preocupara que la dejara dormir asi ( es la única manera de que calle) y que la dejara llorar, pero yo creo que le tiene que pasar algo, esto no es normal, ¿ qué pensais? ¿Alguien ha pasado por lo mismo?.Muchas gracias.
Hola me llamo rebeka y tengo una hija de 15 meses. Mi hija es exactamente igual, no se puede ir con ella a ningún lado, siempre llorando, solo se calla cuando la coges y cuando ella hace lo que quiera. Mi hija le encanta ponerse boca abajo y que la pongan, pero de ponerla boca abajo quiero decir de cogerle de los pies y la cabeza asi colgando como un saco, se descojona de risa.
Hola lluna, Es verdad que hay bebes más llorones que otros, y si en tú caso el pediatra te ha dicho que está bien de salud, no deberías alarmarte, y si, procurar entender bien el por qué llora tú peque, ya que puede ser ese el motivo por lo que es tan llorón como dices. Aquí te dejo un recopilatorio acerca del llanto del bebé, para que entiendas mejor las posibles causas del llanto de tú pequeño y puedas satisfaccer sus necesidades. Aún así si descubres que el llanto puede ser motivado por alguna molestia deberías volver a consultarlo con tú pediatra y que vuelva a examinar a tu bebé. Tampoco está mal que de vez en cuando lo coloques bocacabajo, si esa posición le gusta, pero procura hacerlo cuando estás vigilandole, sobre todo para evitar "la muerte Súbita" (el bebe deja de repirar y empieza a ponerse de color azulado-morado), aunque ya mismo empezará a girarse y no necesitará tanta atención en eso de la posición, ya que será él mismo quien se cambie de postura. A mi hija por ejemplo le encantaba colocarse de lado y cuando duerme ya con 2 añitos, aún lo hace. Ten en cuenta que ellos también tienen sus posturas preferidas, su juguete preferido, como todos nosotros tenemos o hacemos algo que nos gusta más. Cuando salís fuera de casa llora, será que los ruidos y la agitación que se mueve alrededor de él le incomóda, ponte en su lugar y piensa que hasta hace poco ha estado dentro de tí sin ruidos, tranquilito, y ahora se encuentra en un mundo que le estresa con tanto ruido y movimiento a su alrededor y eso hace que se ponga nevioso. Procura pasear con él en la bolsa canguro o llevándolo en brazos y por sitios tranquilos sin mucho ruido alrededor. Indicas que cuando le coges deja de llorar, será que se siente inseguro y necesita la seguridad y protección de su mama. Si no es por enfermedad por lo que llora, piensa que es una etapa como muchas otras que vais a pasar, y que pasará: llegarán los tenidos dientes, los cambios en el sueño, la nueva alimentación, el gateo, el tocarlo todo, la etapa del no...y cada etapa es una experiencia nueva a compartir y comprender con ellos. *** Llanto excesivo (bebés de 0 a 6 meses) *** Es normal e imprescindible para la supervivencia de nuestra especie que los bebés lloren, recuerda el refrán "quien no llora no mama". Los bebés normalmente lloran de 1 a 3 horas diarias como parte de su proceso de adaptación a la vida fuera del útero materno, sin que eso signifique que sus padres no lo estén cuidando adecuadamente, y es perfectamente normal que lo hagan en un intento por comunicar que sienten hambre, sed, incomodidad, cansancio o soledad. También es normal que un bebé tenga un período de irritabilidad durante la noche. Cuando más lloran los bebés es entre las 6 y las 8 semanas. Posteriormente, el número de horas de llanto suele reducirse hasta aproximadamente una hora al día hacia las 12 semanas. Especialmente llamativos para los padres primerizos son los cólicos del lactante, que se manifiestan como episodios de llanto diarios, que se dan sobre todo por las tardes, entre las 6 y las 8 de la tarde. Tres o cuatro niños de cada diez los padecen, ocurriendo típicamente entre la segunda semana de vida y el tercer o cuarto mes.Sin embargo, si un bebé llora demasiado, esto puede sugerir la presencia de un trastorno que requiere tratamiento. Aunque el llanto es una forma de comunicación normal en el bebé, es uno de los problemas que más suelen preocupar a los papás. No siempre es fácil averiguar la causa del llanto ni consolar al bebé; pero en la práctica es un asunto menos complicado de lo que suele parecer de antemano. *** Para qué llora *** Tras el llanto del bebé siempre hay una necesidad o un deseo insatisfecho. El niño llora para que le den lo que no puede obtener por sí mismo ni puede pedir hablando, o llora porque algo le molesta; pero también llora cuando necesita descargar tensiones acumuladas. Éstos son los tres beneficios que puede conseguir gracias al llanto: Ayuda: cuando tiene hambre, está mojado o incómodo, o necesita compañía. Queja: por algún tipo de dolor, pero también por exceso de ruido o de estimulación. Desahogo: para liberar las tensiones que ha ido acumulando. *** Por qué llora *** Prescindiendo del llanto causado por enfermedad o dolor, que con escasas excepciones se acompaña de otros signos que la delatan, las causas habituales de llanto en el bebé son: - "¡Tengo hambre!": No importa cuánto tiempo haya pasado desde la última toma ni lo regularidad que haya adquirido el niño; cuando llora, hay que ofrecerle el pecho o el biberón. A veces sólo necesitan succionar algo y se tranquilizan enseguida con el dedo o el chupete. Si el bebé parece tener hambre constantemente a pesar de que se lo alimenta con frecuencia, consulte con tú médico acerca del crecimiento normal y horarios de alimentación apropiados. - “¡Tengo frío o calor!” : Hay que comprobar en la nuca su temperatura y si parece caliente, quitar una pieza de ropa. Si tiene las manos y los pies fríos, abrígualo bien o ajusta la temperatura del ambiente. Generalmente, si los adultos tienen frío, el bebé también tiene frío. La falta de ropa de abrigo o un ambiente demasiado frío pueden incomodar al bebé. Si vosotros notáis frío en casa, debéis pensar que el bebé lo acusará aún más, debido a que regula peor la temperatura. Cuando toquéis su piel, evitad hacerlo con las manos frías. Podéis calentarlas antes frotándolas. - "¡Estoy incómodo!": Una mala posición, una ropa demasiado ceñida o un pliegue de la ropa pueden molestarle. Siempre revisa las posibles causas de dolor o incomodidad en un bebé que llora. Cuando utilice pañales de tela, busque ganchos que se hayan soltado o hilos sueltos que se enrollan firmemente alrededor de los dedos de las manos o los pies. Las erupciones por el pañal también son muy molestas. - “¡Tengo los pañales mojados o sucios!": No todos se quejan, pero algunos bebés no los soportan, y menos aún si tienen irritada la piel de la zona del pañal. Algunos bebés se muestran incómodos con los pañales manchados, y rápidamente lloran indicando que debemos cambiárselos. En todo caso, esta causa de llanto es muy fácil de comprobar y remediar. - “¡Cógeme en brazos, por favor!”Soledad: Tan pronto como aprenden los placeres de estar en brazos de mamá o papá, los bebés pueden llorar simplemente porque “quieren brazos”. Notaréis que esto es así si vuestro hijo comienza a llorar estando en la cuna y se calma en el momento en el que le cogéis en brazos. Durante los primeros 3 meses de vida, no debe preocuparos el “mimarle” por cargarle en brazos cada vez que llora. El bebé que se queda tranquilo al cogerle en brazos y hablarle, sólo quería y necesitaba compañía. - “¡Tengo sueño!”: Cuando los bebés están muy cansados, en lugar de dormirse, a veces se muestran irritables. Bastante bebés lloriquean un poco antes de quedarse dormidos. El llanto de cansancio suele vibrante e ir aumentando en intensidad. El niño a menudo bosteza y se frota los ojos con las manos. Debes prestar atención a los primeros signos de cansancio de vuestro bebé, pues cuanto más agotado esté, más difícil puede ser calmar su irritabilidad. Para conseguir que se duerma, debéis buscar un ambiente tranquilo, pasearle o acunarle. Tambié podéis probar a darle un masaje suave. - “¡Quiero jugar, estoy aburrido!”: Si vuestro bebé llora y no parece tener hambre, frío, sueño o dolor... quizás sólo tenga ganas de jugar. Probad a hablar con él, cantarle o eseñarle su juguete favorito. A veces se callan al llevarlos a una habitación donde haya movimiento o jugando un rato con ellos. Los juguetes que no ofrecen ningún tipo de peligro al bebé se deben mantener en un lugar donde los pueda ver. - “¡Demasiados estímulos!”: Las visitas, la alegría familiar y el deseo de estimular el desarrollo del bebé pueden sobreexcitarle y acabar por hacerle llorar.El exceso de estímulos, como ruidos, luces o movimiento, también puede incomodar al bebé. Buscad un ambiente tranquilo, y comprobad qué efecto tiene el cambio. - Ruido: Los ruidos domésticos (el aspirador, la radio...) o de la calle son a veces muy intensos y molestos. Los sonidos bruscos (como una bocina o el teléfono) pueden sobresaltarle y desencadenar el llanto. - Tensión: Muchos lloran un rato cada tarde para desahogarse de las tensiones y molestias acumuladas a lo largo del día. - “¡Me duele!”: Un llanto excesivamente intenso, más que hambre, cansancio o deseo de cariño, puede indicar dolor en alguna parte del cuerpo. Comprobad que no se encuentra en una postura incómoda, y que nada haga demasiada presión en ninguna parte de su cuerpo. Si después de esto sigue llorando, comprobad que sus ropas no estén demasiado prietas, y que no haya nada que le moleste, como por ejemplo un hilo o un pelo enrollado en un dedito. Tómele la temperatura al bebé para ver si tiene fiebre. Asimismo, revise al bebé de pies a cabeza en busca de alguna lesión y preste atención especial a los dedos de pies y manos y a los genitales. No es raro que un cabello se enrolle alrededor de una parte del bebé, formando un 'torniquete de cabello' doloroso. - “No me encuentro bien”. Cuando un bebé llora porque está enfermo, su llanto suele ser diferente del habitual, y muchos padres intuyen que algo no va bien. En general se trata de un llanto más sordo y débil. Si vuestro bebé presenta un llanto anormal o inconsolable, se encuentra decaído, rechaza el alimento, o tiene otros síntomas acompañantes, como fiebre, mal color o vómitos, debéis consultar inmediatamente con el pediatra. En pocas semanas los padres aprendemos a reconocer lo que le sucede a su hijo por la forma de llorar o, al menos, a saber si debe ser atendido inmediatamente (en el caso de hambre, soledad o dolor) o es mejor aguardar un poco (cuando sólo hay sueño o tensión). Por ejemplo, hay tres llantos bastante típicos: - Hambre: El llanto por hambre empieza de modo irregular y va creciendo progresivamente en fuerza y continuidad. Periodos cortos, de tonalidad más bien grave, cuya intensidad sube y baja y el bebé suele buscar algo para chupar como sus manos, la sabanita, un muñeco, el chupete. - Dolor: De inicio brusco y ya fuerte de entrada, es un grito largo y agudo, seguido de una pausa muy larga durante la que toma aire y de una serie de gemidos cortos. - Enfermedad: Gemidos débiles y prolongados (salvo cuando la enfermedad causa dolor agudo, como las otitis). Pero la descripción es difícil y el mejor maestro es la experiencia, de manera que al principio hay que ir probando con todas los posibles causas de llanto hasta dar con lo que pedía el bebé. *** Que hacer cuando llora *** No existe un método infalible para calmar el llanto del bebé, pero sí que hay una serie de trucos y consejos que pueden ayudaros. 1. Atenderle pronto: El llanto del bebé siempre responde a una necesidad, física o psicológica, que se debe procurar descubrir y satisfacer lo antes posible. El bebé se siente vitalmente amenazado cuando pierde el bienestar y, como la experiencia todavía no le ha enseñado que lo va a recuperar enseguida, no puede tener paciencia. Además de que siempre es más difícil calmar a un niño que lleva llorando mucho rato, al atenderle pronto no se le malcría, sino que, al contrario, se le demuestra que puede confiar en su propia capacidad para reclamar ayuda, y en que existe alguien dispuesto a brindársela, sentimientos básicos para el desarrollo positivo de su personalidad. Esto se demuestra muy pronto, porque los bebés que son atendidos rápida, cariñosa y eficazmente enseguida lloran menos. Desde luego, cuando más que llorar, gruñe o se queja, o si por la noche está lloriqueando entre sueños, conviene darle tiempo para que tenga la oportunidad de resolver el problema por sí mismo. Y en todo caso, se trata de rapidez, no precipitación ni alarma. 2. Un ritmo regular. Los movimientos o sonidos rítmicos pueden aliviar el llanto del bebé. ¡Probad algunos de estos métodos! Acunadle o balanceadle en su cunita. Paseardle en brazos o... ¡en coche!. Acercadle los sonidos rítmicos de la lavadora o la televisión. 3. Masaje. Para los cólicos del lactante, al niño le puede sentar bien un masaje abdominal suave. Os recomendamos el masaje en posición vertical o tumbado con movimientos rotatorios de sus propias piernas sobre el abdomen. 4. La bañera. Nadie puede negar las propiedades relajantes de un buen baño en agua templada. Aprovechad el aseo diaro para calmar a vuestro bebé. 5. Oso amoroso. Un buen abrazo puede calmar su llanto. También podéis probar a abrazarle a su osito de peluche o a una manta suave. 6. Contención. Los bebés recién nacidos tienden a estar en flexión y buscan la protección a su alrededor, como cuando estaban en el útero materno. Podéis intentar calmar su llanto envolviéndoles en una sabanita o una manta ligera, siempre teniendo cuidado de dejarles respirar correctamente. 7. Entretenimientos. Si vuestro hijo está revoltoso, probad a distraer su atención. Colcadle delante del espejo para que se vea reflejado en él. Mostradle algún juguete o simplemente algún objeto “interesante” de la casa, como los libros de la estantería o los alimentos del interior de la nevera. 8. Papá y mamá descansan. Seguro que a veces os habéis visto superados por el llanto del bebé. Pero no perdáis los nervios, pues esto sólo empeora las cosas. Vuestro hijo puede contagiarse de vuestro nerviosismo y frustración, y llorar todavía más. Tratad de turnaros a la hora de calmar el llanto del bebé. Y no dudéis en aceptar la ayuda de algún familiar o amigo y tomaros un descanso. *** Se debe consultar con el médico si *** El llanto excesivo de un bebé persiste sin ninguna explicación y no desaparece en un día, a pesar de los intentos de calmarlo. El bebé tiene otros síntomas, como fiebre, junto con el llanto excesivo. -Os recomiendo que no dejéis de consultar con vuestro pediatra cualquier duda acerca de este tema o cualquier otro relacionado con la salud de vuestro hijo. -El pediatra llevará a cabo un exámen físico y hará preguntas como las siguientes: ¿Le están saliendo los dientes al bebé?, ¿Está aburrido, solo, hambriento o triste?, ¿Parece tener muchos gases?, ¿Los padres están ansiosos o nerviosos?, ¿Qué otros síntomas presenta el bebé? Por ejemplo, ¿Está irritable?, ¿Es difícil despertarlo?, ¿Tiene poco apetito?, ¿Tiene fiebre?, ¿Presenta vómitos?,... El médico revisará el crecimiento y desarrollo del bebé. Por otra parte, lee la respuesta que le he dado a saborido (en la categoría de lactancia 21-8-2009, dos preguntas detrás de la tuya) acerca del cólico del lactante, vienen unos consejos para el baño y masajes para relajar al bebé que te pueden servir de ayuda para relajar a tu pequeño. Espero que te sirva de ayuda éste recopilatorio. Armate de mucha paciencia con tú peque y de vez en cuando ponte en su lugar y piensa como se puede sentir él, y sobre todo si tienes dudas acerca de la salud de tu hijo, no dejes de acudir a tú pediatra. La salud es lo primero y primordial. Saludos Monimaga.