¿Problemas en la ovulación?
La ovulación irregular o la ausencia de la misma son complicaciones bastante frecuentes, pero en la mayoría de los casos, tienen un tratamiento efectivo y sencillo que permite lograr la concepción. Sólo es necesario un diagnóstico preciso y rápido. Si estás pensando en quedarte embarazada y tu ciclo no es regular, consulta a tu ginecólogo
¿Problemas para ovular?
Existen, principalmente, dos problemas relacionados con la ovulación que pueden afectar a la fertilidad de una persona. Uno de ellos es la disovulación –ovulación irregular- y el otro es la anovulación –ausencia de ovulación.
Existen una serie de métodos para saber si se tienen problemas de ovulación. El primero y más sencillo de observar es la regularidad menstrual. Una mujer de más de 20 años tiene que tener ya sus ciclos regulados. Si no es así, debe someterse a una serie de exámenes ginecológicos para ver la causa de esta irregularidad.
Aquellas mujeres con un ciclo de entre 25 y 35 días, siempre que siga un patrón regular, y con un sangrado menstrual de 24 horas o más, pero menor de 8 días, lo más probable es que esté ovulando bien.
Pero si en un ciclo la regla te viene a los 25 días, al siguiente a los 30 y al siguiente no te viene, es una clara indicación de problemas de ovulación que debe ser estudiada y tratada, para evitar futuros problemas.
Aparte de la observación, existen pruebas para confirmar si realmente existe un problema o no. Una forma es mediante un ultrasonido seriado. La paciente va a la consulta alrededor del día 12 del ciclo (en una mujer con ciclos de 28 días) y se hace un ultrasonido interdiario hasta confirmar la ovulación, generalmente los días 12, 14 y 16.
También se puede llevar a cabo un estudio hormonal. Esta prueba se hace mediante una muestra de sangre que se debe tomar en el segundo o tercer día de sangrado menstrual; y se analizan los valores de la hormona folículo estimulante (FSH), que en la fase inicial del ciclo son de 3 a 9 IU/I (unidades internacionales por litro).
La anovulación
La anovulación es la ausencia de ovulación. Sus causas se dividen en tres grandes grupos:
- Causas ováricas: Es la más frecuente y se debe al síndrome de ovarios poliquísticos. En mujeres con este problema, los folículos se desarrollan, llegan a la superficie del ovario, alcanzan un diámetro similar a del folículo ovulatorio, pero no se rompen y se acumulan en la superficie del ovario. El líquido folicular rico en estrógenos no es expulsado y se metaboliza hacia la hormona masculina, que pasa a la circulación produciendo los signos de masculinización típicos de la enfermedad (acné, seborrea, hirsutismo).
Al no romperse el folículo, no se libera el óvulo y no puede ocurrir el embarazo (infertilidad), tampoco se produce el cuerpo lúteo y, por tanto, la regla puede venir con retraso (oligomenorrea) o no venir (amenorrea).
En una fecha que no se pude precisar, ocurre un sangrado similar a una menstruación y comienza a crecer un nuevo folículo, que no se rompe y de nuevo se acumula. Por eso no siempre es fácil detectar este problema sin pruebas específicas.
A medida que se van acumulando los quistes, se acentúa el problema; es un círculo vicioso. Los ovarios poliquísticos tienen un tamaño de dos a cinco veces mayor que los ovarios normales y presentan una cubierta externa blanca, gruesa y muy resistente.
- Causas hipofisarias: Puede ser provocado por un exceso de hormonas hipofisarias o por un defecto congénito o adquirido, donde la ausencia de producción de FSH –hormona estimulante del folículo- hace que no se produzca la ovulación.
- Causas hipotalámicas: En este caso, existe un mal funcionamiento de las señales que, desde el hipotálamo y la hipófisis, controlan la ovulación. Las mujeres que padecen este trastorno no tienen anomalías estructurales ni hormonales que lo expliquen y suelen tener bajo peso o trastornos de la alimentación (anorexia), ser atléticas y con una vida estresante.
Aunque no se conoce exactamente qué mecanismos provocan el cese de la menstruación, parece que el cuerpo envía una señal al cerebro alertando de que los niveles de energía son bajos y es mejor que no se produzca el periodo.
El análisis de las hormonas de las mujeres que padecen este trastorno revela normalmente una reducción en la secreción de la gonadotropina (hormona secretada por la hipófisis que controla la secreción de las hormonas sexuales) y una disminución de las concentraciones de estradiol (un estrógeno) durante la fase folicular del ciclo menstrual. El cortisol, que se expresa en situaciones de estrés, suele estar elevado y las hormonas tiroideas suprimidas.
¿Cuáles son sus síntomas?
Aparte del hecho obvio de tener una menstruación irregular, existen otros indicios de problemas ovulatorios:
- Una temperatura basal irregular.
- Excesivas hemorragias menstruales.
- Síntomas premenstruales reducidos.
- Oligomenorrea (menstruación ligera).
- Amenorreas (ausencia del periodo).
No hay comentarios se el primero en decir algo!