A raíz de la polémica surgida tras la decisión de los Príncipes de Asturias de congelar células madre de la Infanta Leonor, procedentes de su cordón umbilical, muchos futuros padres se han empezado a preguntar si no será ésta una práctica recomendable para sus propios hijos. ¿Cuáles son las ventajas de congelar estas células? ¿En España está permitida esta práctica? A continuación, os ofrecemos toda la información necesaria sobre este polémico asunto.
Las células madres son las células maestras del cuerpo, las únicas que tienen el potencial de desarrollarse en diferentes células especializadas que componen diferentes órganos y tejidos del cuerpo como el corazón, hígado, pulmón, cerebro, huesos, músculos… incluso plaquetas coagulantes y glóbulos rojos y blancos. Descubiertas en 1998, son intemporales porque, con matices, pueden vivir siempre. Se piensa que al controlar el desarrollo de estas células en un laboratorio, se pueden hacer crecer varios tipos de tejidos para reemplazar áreas enfermas del cuerpo.
Una de las principales fuentes de este tipo de células es la sangre del cordón umbilical de cualquier recién nacido. Al igual que la médula ósea donada, la sangre del cordón umbilical puede utilizarse para tratar diferentes trastornos genéticos que afectan a la sangre y al sistema inmunitario, como la leucemia y ciertos cánceres, y algunos trastornos hereditarios bioquímicos. También pueden extraerse de un embrión humano, fertilizando para ello un óvulo o usando alguno de los 35.000 guardados en los bancos de donación y que no han sido utilizados por sus progenitores y, que pasados los 5 años que marca la ley, pasan a disposición pública.
No obstante, los estudios sugieren que las células primordiales de la sangre del cordón umbilical ofrecen algunas ventajas importantes frente a las de la médula ósea o las de un embrión. Por un lado, las células madre de la sangre del cordón umbilical son mucho más fáciles de obtener, ya que pueden tomarse inmediatamente de la placenta en el momento del parto, mientras que la recolección de células primordiales de la médula ósea requiere un procedimiento quirúrgico. Asimismo, es más amplia la gama de receptores que pueden beneficiarse con las células primordiales del cordón umbilical. Éstas pueden almacenarse y volverse a transplantar en el donante, en un miembro de la familia o en un receptor sin relación de parentesco. También permiten un uso más rápido y menos posibilidades de contener agentes infecciosos.
Los bancos de cordón umbilical
Son centros que permiten el almacenamiento de muestras sanguíneas procedentes del cordón umbilical. Si es un banco privado, a través de un contrato se garantiza a los padres que las células serán conservadas durante el tiempo fijado por ambas partes y que, de ser necesario, serán utilizadas como un posible tratamiento para el hijo. Cuando se trata de un centro público, la donación de estas células es solidaria y anónima, por lo que podrá servir para trasplantar células madre a cualquier paciente que lo precise y que sea compatible, y no para la familia del donante, ya que el anonimato evita esta posibilidad.
¿Cómo trabajan?
Inmediatamente después de que el bebé es separado del cordón se extrae, mediante una jeringuilla, la sangre que hay en su interior. Ésta se somete a un tratamiento específico para separar las células madre, a las que se añadirá una solución crioprotectora para que el frío no las destruya. La muestra se va enfriando progresivamente hasta alcanzar una temperatura de 196º bajo cero, que se mantiene constante dentro de unos tanques de nitrógeno líquido. Si se va a emplear en un tratamiento se descongelan, se lavan para eliminar el manto crioprotector y se inyectan por vía intravenosa al paciente que lo necesite.
¿Es arriesgado?
No. Este procedimiento se lleva a cabo después de cortar el cordón umbilical. Ni la madre ni el bebé sufren dolor, efectos secundarios o complicaciones por esta técnica.
¿Cuánto tiempo pueden estar las células congeladas?
Desde que se comenzaron a criopreservar las células de cordón hasta el presente se ha ido controlando año a año la viabilidad de esas células. Por lo tanto hoy en día se puede afirmar que pueden estar criopreservadas manteniendo su vitalidad durante un mínimo de 17 años, ya que no existen células madre de cordón congeladas por más tiempo. Pero la mayoría de investigadores piensa que pueden durar eternamente.
¿Se pueden usar todos los cordones?
No. Únicamente los que contengan una cantidad suficiente de células madre para ser empleadas posteriormente.
¿Cuáles son sus puntos débiles?
Por un lado, la posibilidad de desarrollar una enfermedad linfática en la infancia es extremadamente baja. Si finalmente aparece, las células congeladas llevarán la impronta genética defectuosa que las hará inservibles para el tratamiento.
Si el objetivo es curar a un familiar con un trasplante de estas células, los usuarios deben saber que menos de un tercio de los pacientes encuentran un donante dentro del seno familiar. Padres e hijos nunca son compatibles entre sí, y de cada cuatro hermanos dos podrán recibir tejidos el uno del otro. Así, y dado que cada vez hay menos familias con una descendencia superior a cuatro miembros, lo más probable es que quien necesite células madre tenga que acabar recurriendo a un banco público.
Por último, si las células se guardan con la esperanza de regenerar órganos y tejidos para un injerto futuro, cabe recordar que la bioingeniería todavía está en una fase muy preliminar.
¿Qué debo hacer si quiero donar el cordón de mi hijo?
Dirigirse a la maternidad en la que tenga previsto dar a luz para enterarse de si está adscrita a alguno de los seis bancos públicos existentes en España. Próximamente está previsto crear algún banco más y ampliar la red de maternidades con programas de donación de sangre de cordón.
¿Y si lo quiero congelar para uso personal?
En ese caso tendrá que acudir a alguna de las empresas que lo llevan a cabo en el extranjero (Reino Unido, EEUU...). En nuestro país hay laboratorios que colaboran con estos bancos para realizar la extracción de la sangre del cordón y el envío de la muestra al lugar de destino. Tendrá que firmar un contrato, fijar un plazo de conservación (que oscila entre los 15 y los 25 años) y pagar una cuota de ingreso, de entre 1.500 y 2.000 euros, así como otra de mantenimiento anual que ronda los 100.
Por lo tanto, ¿debo congelar las células madre del cordón umbilical de mi hijo?
A pesar de que la respuesta a esta pregunta es algo muy personal, sí se pueden tener en cuenta varios detalles a la hora de tomar esta decisión. Lo primero, las donaciones a los bancos públicos siempre son algo positivo, ya que gracias a estas donaciones altruistas se curan muchas enfermedades y se salvan muchas vidas. Y no sólo es un acto solidario para los demás, también para nosotros y nuestros hijos, ya que cuantas más células madre haya, más personas se podrán beneficiar de ellas.
En cambio, si queremos congelar células sólo para uso personal de nuestra familia en un banco privado, hay que tener en cuenta que estos bancos suponen un desembolso de dinero todos los años, y que no siempre estas células serán compatibles. No obstante, si las investigaciones siguen avanzando, las células madre de los cordones se podrán utilizar para regenerar tejidos dañados del corazón, de los huesos, o incluso curar enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer. En estos casos, las células sí serían compatibles siempre. Por eso, mucha gente decide congelar células en bancos privados, para tenerlas en caso de que estas investigaciones tengan éxito.
Las cifras…
El primer banco de células madre se creó en Gran Bretaña. Ahora, en todo el mundo, hay 100 bancos destinados a conservar 300.000 muestras sanguíneas procedentes de los cordones umbilicales, de los cuales 130.000 están en Europa (20.000 en España). De esta manera, nuestro país es el segundo por debajo de Estados Unidos en cuanto al volumen total de muestras almacenadas.
Legislación española
La Ley que regula actualmente la congelación de células madre es la Ley de 1988 de donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos. En ella no se recoge explícitamente la prohibición o autorización de los bancos de cordón de carácter privado. Lo que sí está permitido es la existencia de bancos públicos de donación. De hecho, en España existen seis bancos públicos de cordón que están en Barcelona, Málaga, Madrid, Galicia, Valencia y Tenerife. Las donaciones sólo se pueden llevar a cabo en maternidades adscritas a alguno de estos centros.
Pero últimamente este panorama está cambiando. Hace poco, la Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, declaraba su intención de presentar un nuevo decreto sobre garantías de calidad y seguridad de la donación, obtención, evaluación, procesamiento, preservación, almacenamiento y distribución de células y tejidos que adapte la directiva de la Unión Europea de Células y Tejidos.
Al parecer, este decreto obligará a que las células madre procedentes de los cordones umbilicales que estén guardadas en bancos privados para el uso del propio donante estén también a disposición pública para cualquier paciente que las necesite, aunque las familias podrán seguir enviando a bancos extranjeros este material.
Esto ocurre a nivel nacional, pero en Madrid la polémica está servida. En marzo de este año el Gobierno Regional aprobaba un decreto mediante el cual se permitía creación de bancos privados de sangre de cordón umbilical. Pero en mayo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid suspendía cautelarmente el decreto regional a causa de un recurso presentado por el Gobierno central. El Ministerio de Sanidad justifica este recurso al considerar el decreto “inútil” e “innecesario”. La Comunidad ha recurrido la sentencia, así que habrá que esperar a ver si finalmente se permite o no la creación de bancos privados en Madrid, al margen del decreto que apruebe en un futuro próximo la Ministra de Sanidad.
¿Qué pasa en el resto de Europa?
En Italia está totalmente prohibido congelar células madre, al menos hasta el momento. Mientras, en Reino Unido, Bélgica y Holanda los bancos privados si están permitidos. Esta situación viene amparada por una directiva del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo relativa al establecimiento de normas de calidad y seguridad para la donación, la obtención, la verificación, el procesamiento, el almacenamiento y la distribución de células y tejidos humanos. En esta norma europea no se regula explícitamente la presencia de bancos privados, por lo que cada país tiene potestad para permitirlos o prohibirlos.
Fuentes: Ley 42/1988, de 28 de diciembre, de donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos (BOE 31/12/1988). El mundo digital (elmundo.es, 30 de marzo de 2006). Agencia EFE. Suplemento Salud de El Mundo, 4 de marzo de 2006.
Redacción: Irene García