La maternidad está cada vez menos asociada al matrimonio. En España, uno de cada tres recién nacidos es hijo de madre soltera, lo que coloca al país en una posición intermedia en el contexto europeo: muy por debajo de Escandinavia y Francia, a la altura de Alemania, Irlanda y Portugal, y netamente por encima de Italia y Suiza.
El dato general, sin embargo, oculta una realidad diversa. Y lo más llamativo es que hay una comunidad autónoma, Canarias, que, con más del 50% de hijos de madre no casada, se sitúa en los puestos de cabeza a nivel mundial. En general, las tasas de maternidad extramatrimonial más altas se dan en los archipiélagos y las provincias de la costa mediterránea, territorios todos ellos muy relacionados a través del turismo con otras formas de organización familiar; y las menores, en las dos Castillas y La Rioja. Pero en todos los casos se registra una notable tendencia al alza. El estigma de la madre soltera es ya historia.
El crecimiento del número de hijos habidos fuera del matrimonio es uno de los aspectos que revelan con más claridad el cambio social que se ha producido en España en las últimas tres décadas. Al inicio de la Transición, sólo estaban solteras las madres de dos de cada cien nacidos. Las cosas empezaban a cambiar pero una mujer que tenía un hijo sin haber pasado por la vicaría aún era casi una apestada. De hecho, los casos de abuelas que se hicieron pasar por madres de sus nietos no fueron tan extraños hasta los años setenta aunque mucho más frecuentes eran las bodas apresuradas y los falsos sietemesinos. Cualquier cosa con tal de evitar que el deshonor cayera sobre una familia.
El número de solteras que se insemina se cuadriplica
Asimismo en los últimos cuatro años se ha multiplicado por cuatro el número de mujeres solteras que han solicitado un tratamiento de fecundación asistida para ser mamás, según acredita el último informe del Instituto Valenciano de Infertilidad que indica que el pasado año fueron 506 las ciudadanas sin pareja que pidieron un tratamiento de reproducción asistida. Cuatro años atrás, en 2005 fueron 120 las mujeres que lo solicitaron.
Este incremento de demanda ha llevado consigo el consiguiente aumento de inseminaciones realizadas con semen de donante. En total, en este cuatrienio han aumentado un 200%.
El 40% de las inseminaciones artificiales de donante que se realizaron en la red de clínicas del IVI el año pasado se practicaron a mujeres que acudieron solas. En 2005, la cifra era del 20%.
Para asegurarse la maternidad, las mujeres solteras también recurren a otras técnicas de reproducción asistida como la ovodonación, la vitrificación de ovocitos la ICSI y la fecundación in vitro, técnicas que aumentaron un 320% en los últimos cuatro años.
Comentar