Sebastián/a procede de la forma griega sebastós, "el digno de respeto", "el venerable", "el majestuoso". En la antigüedad Sebastos era, como Augustus, el título que se le daba al emperador y a los miembros de su familia o estirpe. San Sebastian fue el célebre capitán romano que Diocleciano mándó martirizar en el siglo III. Variantes: Bastian, Bastiaan, Sabastien, Sabastiane, Sebastiano, Sebastien, Sebastin, Sebo, Sebas. Femenino: Sebastiana.
Variante aragonesa: Bastián.
Femenino: Sebastiana.