Israel es muy utilizado como nombre de pila masculino gracias a su tradición histórica. Procede del verbo hebreo sarah, que quiere decir "dominar". Su interpretación estricta es "el que domina a Dios". Israel es el apodo adjudicado al Jacob bíblico, tras su lucha con el ángel enviado por Dios. San Israel fue un canónigo francés en el Lemosín.